Pueblo indígena
Familia lingüística

Shipibo-konibo

El pueblo shipibo-konibo Este pueblo tiene su origen en una serie de fusiones culturales entre tres grupos que anteriormente eran distintos entre sí: los shipibos, los konibos y los shetebos. El nombre de este pueblo estaría relacionado con los términos “mono” y “pez”, en el idioma originario. Según la tradición oral de este pueblo, los shipibo-konibo recibieron esta denominación porque en el pasado se ennegrecían la frente, el mentón y toda la boca con un tinte natural de color negro, lo que los hacía parecerse a un mono que llamaban shipi. Hoy, los ciudadanos de este pueblo han aceptado esta denominación sin considerarla como peyorativa y reivindicándola (Morin 1998).

Los shipibo-konibo han sido conocidos por su gran movilidad y su capacidad para organizar conglomerados de población indígena en zonas urbanas, siendo un ejemplo la Comunidad de Cantagallo, el asentamiento indígena amazónico más conocido y numeroso en Lima Metropolitana, ubicado en el distrito del Rímac.

Por otro lado, la producción artesanal y textil del pueblo shipibo-konibo es una de las más famosas de la Amazonía peruana debido a sus típicos diseños. El famoso sistema de diseño kené tiene un valor fundamental en la cultura shipibo-konibo, ya que expresa su cosmovisión. En el año 2008, el kené fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación con la Resolución Directoral RD N 540/INC-2008.

Este pueblo ribereño se encontraba tradicionalmente asentado en las costas del río Ucayali y sus afluentes. Actualmente, las comunidades shipibo-konibo se ubican en los departamentos de Ucayali, Madre de Dios, Loreto y Huánuco. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población en las comunidades de este pueblo se estima en 35, 634 habitantes, siendo uno de los pueblos más numerosos de la Amazonía peruana.

Historia

Según Francoise Morin (1998), existe evidencia arqueológica para afirmar que en la cuenca del río Ucayali habitaron sociedades desde mucho antes de la llegada de los españoles. Para el arqueólogo Donald Lathrap, los antecesores de los shipibo-konibo habrían llegado al Ucayali procedentes del norte, entre los años 650 a 810 a.C.

A partir de las investigaciones realizadas, Morin sostiene que en la cuenca del río Ucayali se habrían desarrollado sociedades complejas con una alta densidad poblacional, a las que se asocia un particular estilo de cerámica denominado cumancaya. Lathrap encontró grandes pedazos de vasijas de cerámica, lo que indicaría, junto con la presencia de hachas de piedra, la práctica de una temprana agricultura de tubérculos (MINSA 2002).

De acuerdo con Tournon (2002), los pueblos que hoy conforman el pueblo shipibo-konibo, mantuvo una relación de intercambio con pueblos andinos desde la época pre inca. Asimismo, mantuvo contacto con otros pueblos amazónicos cuyas lenguas pertenecían a otras familias lingüísticas distintas de los Pano, como los de habla Tupí-Guaraní, establecidos en el medio Amazonas, desde antes de la llegada de los españoles.

Durante los siglos XVII y XVIII, religiosos de las órdenes jesuita y franciscana incursionaron en territorios ocupados por los diferentes pueblos cuyas lenguas pertenecen a la familia lingüística Pano, con la misión de evangelizarlos. Uno de los primeros encuentros entre misioneros y shipibo-konibo, tuvo lugar en 1657, cuando misioneros y soldados llegaron a territorio ocupado por los actuales shipibo-konibo, a quienes llamaron callisecas. En esa ocasión, se daría uno de los primeros enfrentamientos entre indígenas y misioneros. En 1660, los indígenas se habían enfrentado nuevamente a los misioneros asentados en las misiones de las riberas del río Huallaga (Morin 1998).

Durante el siglo XVIII, continuaron los intentos de los misioneros de agrupar a los diferentes grupos de indígenas en misiones, pero este pueblo mantuvo una férrea resistencia (INEI 2007). Según Jacques Tournon (2002), la más grande rebelión que expulsó a los misioneros de la zona se dio en 1766 y fue impulsada por la unión de los pueblos shipibo, konibo y shetebo, antes rivales. Esta rebelión fue liderada por Runcato, hoy considerado un personaje importante en la historia del pueblo.

Con la independencia del Perú, la población indígena de las misiones se dispersó y llegaron a territorio shipibo-konibo colonos de diversa procedencia. El periodo de extracción del caucho, afectó de manera importante el estilo de vida de los shipibo-konibo, quienes trabajaron bajo el sistema de “enganche” para patrones caucheros, con quienes contrajeron grandes deudas. En esta época, un grupo de shipibo-konibo fue trasladado a la región de Madre de Dios, poblada por otros indígenas también vinculados a la familia lingüística Pano (Tournon 2002).

Con la caída de los precios del caucho a inicios del siglo XX, muchos patrones abandonaron esta actividad para dedicarse al cultivo del algodón, recurriendo nuevamente a la mano de obra shipibo-konibo (Morin 1998).

En la década de 1930, incursionaron en territorio de este pueblo misioneros protestantes, quienes intentaron reemplazar la labor de misioneros católicos mediante el establecimiento de varias escuelas en las aldeas shipibo-konibo. Además de este grupo de misioneros, llegó un grupo de migrantes que se estableció principalmente en la ciudad de Pucallpa, lugar ubicado en medio del territorio shipibo-konibo. Esta oleada migratoria estuvo motivada por el énfasis del Estado peruano en vincular la Amazonía al desarrollo nacional, siendo una acción importante la construcción de la carretera Lima-Pucallpa y de un aeropuerto (Morin 1998).

Con la llegada del Instituto Lingüístico de Verano (ILV), en la década de 1950, se establecen escuelas en territorio shipibo-konibo (MINSA 2002). Así, para el año 1966, habían 25 maestros shipibo-konibo enseñando en 12 escuelas distribuidas en todo el territorio indígena. La instalación de escuelas impulsó la reagrupación y la sedentarización de este pueblo, ubicándose a lo largo del río Ucayali (Morin 1998).

Los shipibo-konibo son conocidos por su gran movilidad y por su capacidad para organizar conglomerados de población indígena en zonas urbanas. En la década de 1990 comenzó una fuerte migración desde las comunidades shipibo-konibo a la ciudad de Pucallpa en Ucayali, conformándose asentamientos humanos en el distrito de Yarinacocha, habitadas por familias que mantenían vínculos con sus comunidades de origen. El departamento de Lima alberga también población shipibo-konibo, siendo Cantagallo el asentamiento indígena amazónico más conocido y numeroso en Lima Metropolitana, ubicado en el distrito del Rímac. Cantagallo cuenta con una institución educativa donde se imparte la Educación Intercultural Bilingüe a nivel inicial y primaria (Terra Nuova et al. 2013).

Instituciones sociales, económicas y políticas

Al igual que otros pueblos indígenas de la Amazonía, los shipibo-konibo han tenido como una de sus actividades tradicionales la agricultura de roza y quema. Entre sus principales productos cultivados están la yuca, el plátano, el maíz y el maní; así como el arroz y el frijol, que son cultivados durante el período de vaciante del río (Morin 1998). A lo largo de su historia, este pueblo ha empleado diversas técnicas de conservación de alimentos que posibilitan la abundancia de recursos y de alimentos, a pesar de las inundaciones estacionales, algunas de las cuales siguen vigentes (MINSA 2012).

La pesca suele ser también una actividad económica importante para los shipibo-konibo, como principal fuente de proteínas para su dieta. Este pueblo practica la pesca empleando el arco y la flecha, así como también el anzuelo y la red. Según Francoise Morin (1998), este pueblo distingue, por lo menos, 82 especies de peces en su lengua, lo que demuestra la riqueza ictiológica de la zona y su conocimiento respecto a la variedad de especies.

Si bien la caza ha sido también una importante fuente de proteínas en su dieta, los shipibo-konibo sostienen que, con el paso de los años, cada vez se hace más difícil encontrar animales para cazar, tales como el ronsoco y la sachavaca. Los pobladores mencionan que tienen que caminar por más horas en el monte para conseguir sus presas y en ocasiones regresan sin ninguna (Soldevilla 2010).

La producción artesanal y textil del pueblo shipibo-konibo es una de las más famosas de la Amazonía peruana debido a sus diseños geométricos (INEI 2007). La cerámica es el arte que con mayor destreza han desarrollado, siendo un trabajo que las mujeres aprenden desde muy temprana edad. La arcilla empleada es sumamente maleable y con ella confeccionan piezas de alfarería de tamaños y usos diversos, que luego son pintadas con líneas quebradas (Soldevilla 2010).

A pesar de que el diseño tradicional shipibo-konibo, el kené, es tarea esencialmente femenina, los hombres también se involucran en esta actividad. Así, mientras los hombres producen diversos artículos en madera, caña, piedra y hueso, las mujeres, se encargan de la elaboración de ceramios, textiles y de las pinturas faciales (Morin 1998).

En las últimas décadas, la producción y comercialización de artesanías ha cobrado un rol más importante en la economía de muchas familias del pueblo shipibo-konibo. Son varias las familias que han aprovechado la cercanía de la ciudad capital de Pucallpa como mercado, así como los viajes a otras ciudades para la venta de artesanías.

Creencias y prácticas ancestrales

En su texto El ojo verde. Cosmovisiones amazónicas, AIDESEP y otros autores (2000), hacen referencia a los cuatro mundos en la cosmovisión shipibo-konibo. Según el testimonio del profesor Eli Sánchez, el mundo de las aguas o jenenete es habitado por los espíritus del agua, siendo el más poderoso Ronin, un espíritu caracterizado como una boa grande. Este mundo también está habitado por los shipibo-konibo que viven dentro del agua, personajes a quienes denominan jenechaikonibo.

‘Nuestro mundo’ o non nete es, hace referencia al mundo habitado por los seres humanos, por los animales que pueden comerse, por las plantas, los árboles, las aves y demás seres vivientes. Este mundo estaría también habitado por los espíritus de las plantas, como la lupuna, la catahua, el ayahuasca, el tabaco, entre otros.

El ‘mundo amarillo’, denominado panshinnete, es el mundo de los pecados y de los malos espíritus. El cuarto mundo es el ‘espacio donde está el Padre Sol’ o jakon nete, espacio a donde llegan espíritus de seres humanos, así como los espíritus de los animales y las plantas. Este es un mundo lleno de flores, de frutas y de plantas, que solo el médico shipibo-konibo, el meraya, tiene la capacidad de visitar antes de su muerte. Según la creencia de este pueblo, este especialista de la salud puede recorrer los cuatro mundos y tomar contacto con los seres que ahí habitan mediante la ingesta de ayahuasca. Así mismo, tendría también la capacidad de transformarse en otros seres, tales como el tigre, la boa o el puma (AIDESEP et al. 2000).

En cuanto a la cosmovisión shibibo-konibo, esta es expresada a través de su artesanía y el kené, sistema de diseño característico de este pueblo, el cual se plasma sobre diversos soportes como tela, madera y cerámica. Para los shipibo-konibo, hacer kené es pintar, bordar o tejer diseños, y significa un arte típicamente femenino que se enseña de madre a hija y que utiliza materiales variados, algunos derivados del bosque y las chacras (Belaunde 2012).

Los motivos del kené tienen un origen en la cosmovisión de este pueblo y son inspirados, según la creencia ancestral, en la anaconda, la que combinaría en su piel todas las variaciones de motivos (Morin 1998). Para poder ver y hacer diseños, los shipibo-konibo consideran necesario consumir las plantas que manifiestan el poder de la anaconda, tales como las plantas rao y la ayahuasca (Baca de Las Casas, 2014).

En relación al rol de este diseño en la comercialización artesanal, Luisa Elvira Belaúnde (2012) sostiene que los diseños kené vistos en visiones de ayahuasca son importantes, no sólo porque adornan los objetos vendidos por las mujeres de este pueblo, sino también por su importante papel en el mercado turístico chamánico. En ambos casos, esta técnica de visualización de diseños se viene insertando con éxito en la economía comercial.

En el año 2008, este sistema de diseños llamado kené fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación (RDN 540/INC-2008), siendo el expediente técnico para la declaratoria, elaborado por la antropóloga Luisa Elvira Belaúnde, y presentado por el señor Jorge Luis Baca de las Casas, en representación del Colectivo de Artistas Shipibo-Konibo Barin Bababo.

Participación en Procesos de Consulta Previa

Además de los dos procesos a nivel nacional, el pueblo shipibo-konibo viene participando de cinco procesos de consulta previa. Entre ellos, se encuentran el proceso respecto de la propuesta de categorización de la Zona Reservada Sierra del Divisor como Parque Nacional, el proyecto Hidrovía Amazónica y los lotes de hidrocarburos 189, 191 y 195.

Para conocer más sobre estos procesos, visite el portal web de Consulta Previa en: http://consultaprevia.cultura.gob.pe/

Bibliografía

AIDESEP, FORMABIAP, FUNDACIÓN TELEFÓNICA
2000
El ojo verde: cosmovisiones amazónicas. Lima:
BACA, Jorge
2014
Kené: diseño del pueblo shipibo-konibo. Consulta: 17 de junio de 2014. https://barinbababo.wordpress.com/kene/
BELAUNDE, Luisa E.
2012
"Diseños materiales e inmateriales: la patrimonialización del kené shipibo-konibo y de la ayahuasca en el Perú". Mundo Amazónico número 3, pp. 123-146.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
II Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana 2007. Resultados definitivos. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática.
MINISTERIO DE SALUD (MINSA)
2002
Análisis de la situación del pueblo shipibo-konibo. Lima: Dirección General de Epidemiología del Ministerio de Salud.
MORIN, Francoise
1998
"Los shipibo-conibo". En: SANTOS GRANERO, Fernando y Frederica BARCLAY (editores). Guía etnográfica de la Alta Amazonía. Volumen III. Lima: IFEA, Smithsonian Tropical Research Institute, Abya Yala, pp. 275-438.
SANTOS, Fernando y Frederica BARCLAY (editores)
1998
Guía Etnográfica de la Alta Amazonía. Volumen III. Lima: IFEA, Smithsonian Tropical Research Institute, Abya Yala.
SOLDEVILLA, Lurdes
2010
Ciudadanía y participación política del pueblo shipibo-konibo en Ucayali. [Monografía para optar por el grado de Licenciada en Antropología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos].
TERRA NUOVA, CAAAP, MUNICIPALIDAD METROPOLITANA DE LIMA
2013
Diagnóstico situacional de pueblos indígenas amazónicos en Lima Metropolitana. Lima: Terra Nuova, CAAAP.
TOURNON, Jacques
2002
La merma mágica: vida e historia de los shipibo-conibo del Ucayali. Lima: CAAAP.