Pueblo indígena
Lengua
Familia lingüística

Secoya

En la lengua originaria del pueblo secoya, siecoya significa “río pintado de líneas de color arco iris”, río asociado al origen de la rama de descendencia de este pueblo. Este pueblo autoidentifica también bajo el término pai o bai, que significa ‘gente’, pero prefieren ser llamados es aido pai, que significa ‘gente de este monte’.

En nuestro país, los secoya y maijuna constituyen los únicos pueblos cuya lengua pertenece a la familia lingüística Tucano.

El pueblo secoya vive principalmente en la zona norte de la región Loreto. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de las comunidades secoya se estima en 1407 personas.

Historia

La existencia de documentos sobre la presencia del pueblo secoya data de fines del siglo XVI, cuando los misioneros jesuitas incursionaron en territorio ocupado por pueblos a quienes denominaron “encabellados” o “Tucanos occidentales” por sus lenguas originarias (Mora y Zarzar 1997).

Más adelante, los misioneros franciscanos fundarían la misión San Diego de Encabellados, en donde agruparían a gran parte de los secoya. Los religiosos tuvieron que abandonar la misión a causa de una rebelión indígena. No obstante, a partir del año 1738, establecieron otras misiones en la zona del río Aguarico y sus afluentes. Los secoyas o “encabellados” huyeron en más de una ocasión de las misiones (Ribeiro y Wise 1978).

Se conoce que entre los años 1858 y 1879, la población secoya habría mermado a causa de epidemias. La población restante era semi-nómade, pero mantenía contacto con población mestiza de forma esporádica para acceder a herramientas (Ribeiro y Wise 1978).

A fines del siglo XIX y comienzos del XX, el boom del caucho dejó huellas de violencia y un sistema de peonaje por endeudamiento que afectó a los secoyas hasta la cuarta década del siglo XX. Hacia el año 1941, con el estallido del conflicto entre Perú y Ecuador, los secoyas se refugiaron en las quebradas.

Desde inicios de la década de 1950, el Instituto Lingüístico de Verano, agrupación de misioneros cristianos y lingüistas, inició la actividad misional entre los secoya. Asimismo, a partir de 1969 se instaló la educación escolarizada en la zona habitada por este pueblo (Mora y Zarzar 1997).

Instituciones sociales, económicas y políticas

Los secoya se encuentran organizados en linajes por vía paterna. Tradicionalmente, los miembros de un linaje habitaban juntos en una casa multifamiliar, donde el más anciano era considerado como el jefe. Actualmente, de modo creciente, los secoya han abandonado la casa oval multifamiliar para habitar en un conjunto de casas unifamiliares, las cuales se encuentran asociadas al nombre de un río (Mora y Zarzar 1997).

Los secoya practican tradicionalmente una agricultura de roza y quema. Las chacras comunales son extensas y producen, principalmente, yuca, plátano, maíz, frijol, tabaco, piña, ají, camote y ñame. La yuca es un cultivo importante para este pueblo porque de ella obtienen el casabe, la fariña, el masato y el almidón, productos esenciales para su dieta. Parte de su producción agrícola excedente es comercializada, como el maíz, el plátano y el frijol, al igual que la carne de monte y las pieles. Además de la agricultura, los secoyas han tenido como actividades económicas importantes la caza, la pesca y la recolección (Mora y Zarzar 1997).

Creencias y prácticas ancestrales

Para los secoya, el territorio tiene una base ideológica que está contenida en los mitos, narraciones que relatan las acciones realizadas por sus ancestros en tiempos de los inicios del mundo. El territorio para los secoya es una creación de la divinidad conocida como Ñañë, que hace referencia a la ‘Luna’ (Belaunde 2001).

Para Jorge Casanova (2005), la mitología aido pai explica la relación estrecha que tienen con su territorio debido a que todo el universo mitológico está presente en él. De esta manera, las divinidades y acontecimientos que ocurren en el espacio del mito encuentran su representación en los ríos, caminos, lagunas, el bosque, restos de piedra, entre otros. 

Bibliografía

BELAUNDE, Luisa E.
2001
Viviendo bien: género y fertilidad entre los airo-pai de la Amazonía peruana. Lima: CAAAP, Banco Central de Reserva Peruana.
CASANOVA, Jorge
2005
“Parentesco, mito y espacio territorial aido pai (secoya)”. Investigaciones Sociales, número IX, pp. 25-28.
CHIRIF, Alberto y Carlos MORA
1977
Atlas de comunidades nativas. Lima: Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS).
MORA, Carlos y Alonso ZARZAR
1997
“Información sobre familias lingüísticas y etnias en la Amazonía peruana”. En: BRACK, Antonio (editor). Amazonía peruana, comunidades indígenas, conocimientos y tierras tituladas: Atlas y base de datos. Lima: GEF, PNUD, UNOPS.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
II Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana 2007. Resultados definitivos. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática.
RIBEIRO, Darcy y Mary WISE
1978
Los grupos étnicos de la Amazonía peruana. Lima: Ministerio de Educación, Instituto Lingüístico de Verano.