Pueblo indígena
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Nanti

Los nanti han recibido la denominación kugapakori, término que según diversas fuentes, en lengua matsigenka se traduciría como ‘salvaje’ o ‘mata gente’, y que por su alta carga negativa no es aceptada por los miembros de este pueblo. En contraste con la connotación del término kugapakori, la palabra nanti puede traducirse como ‘ser humano’.

Según el Registro de Pueblos en Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI) del Viceministerio de Interculturalidad, los nanti constituyen uno de los dos sub-grupos del pueblo matsigenka, ubicado en la cuenca alta de los ríos Camisea y Timpía.

El pueblo nanti es uno de los pueblos seminómades que habitan el territorio peruano. Gran parte de la población nanti vive en situación de aislamiento y contacto inicial (PIACI), y se desplaza en la Reserva Territorial Kugapakori Nahua Nanti y otros, en Cusco. Los nanti en contacto inicial viven en localidades de la parte alta del río Camisea y la parte central del río Timpía, mientras que las familias en situación de aislamiento habitan de forma dispersa en la parte alta del río Timpía y en la parte norte del Santuario Nacional Megantoni, por las cabeceras del río Ticumpinía y el río Timpía, en el departamento de Cusco. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de las comunidades nanti se estima en 94 personas.

Historia

El pueblo nanti fue denominado kugapakori por los misioneros franciscanos, quienes en el año 1750, refirieron por primera vez la existencia de este pueblo. A pesar de tener una connotación despectiva, este término ha sido empleado por actores externos para denominar no solo a los nanti, sino también a los matsigenka y a los mashco piro (SHINAI 2004).

La historia de este pueblo se ha podido conocer en base a testimonios de la población nanti en contacto inicial, la cual se remonta a la primera mitad del siglo XX. Se sabe que, alrededor de las décadas de 1950 y 1960, este pueblo vivía en pequeños grupos diseminados en la cuenca alta del río Timpía y sus afluentes (Beier y Michael 2007).

Desde la década de 1970, la incursión de misioneros en la cuenca del Timpía tuvo como consecuencia el contacto forzoso de poblaciones nativas que hasta entonces se mantenían en aislamiento. Desde las misiones ubicadas en la boca del río Timpía, los misioneros emprendieron expediciones al alto Timpía con la finalidad de contactar a los nanti (Beier y Michael 2007). El primer contacto que tuvieron los misioneros dominicos con este pueblo se habría dado durante una expedición en el año 1973, cuando encontraron a 144 familias nanti (Chirif y Mora 1977).

Tras algunas visitas amistosas con un grupo de nantis en el alto Timpía, los misioneros formaron una escuela en un sitio denominado Ibakichaá, a algunas horas río abajo del territorio nanti. Según testimonios de los propios nanti, los estudiantes, para la escuela de esa época, eran conseguidos por la fuerza. La fuga generalizada de los estudiantes y las dificultades logísticas de mantener la escuela en un sitio tan alejado e inhóspito como el alto Timpía, hicieron que ésta fuese abandonada tras pocos años de funcionamiento (Beier y Michael 2007).

Los años post-contacto con las misiones dominicas se caracterizaron por la aparición de múltiples brotes de enfermedades que afectaron severamente a la población nanti del alto Timpía y que tuvieron como consecuencia la disminución de su población (MINSA 2003). Esta situación hizo que los nanti tuvieran mucho temor al contacto con foráneos; no obstante, su deseo de obtener herramientas de metal, motivó a algunos a tener un creciente contacto con foráneos, especialmente con población matsigenka ubicada en comunidades (Beier y Michael 2007, Chirif y Mora 1977).

Además del contacto promovido por los misioneros, los nanti estuvieron inmersos en otros procesos de contacto con agentes externos como madereros y trabajadores de empresas de hidrocarburos que, a lo largo de las décadas de 1980 y 1990, se instalaron en la zona (Huertas 2010).

En el año 1992, un maestro del pueblo matsigenka creó una comunidad con el nombre de Montetoni, en donde se establecerían algunas familias nanti en situación de contacto inicial. Hoy conocemos, a partir de los datos de la Dirección de Pueblos en Aislamiento y Contacto Inicial, que la comunidad Montetoni alberga 54 familias y que un grupo de familias nanti se establecería posteriormente en otras comunidades, como Marankeato y Sagondoari.

En el año 2003, mediante Decreto Supremo N° 028-2003 AG, se declaró la “Reserva Territorial del Estado a favor de los grupos étnicos en aislamiento voluntario y contacto inicial Kugapakori, Nahua, Nanti y otros”, basada en la Resolución Ministerial N° 0046-90-AG/DGRAAR. La Reserva está ubicada en los distritos de Echarate y Sepahua, provincias de La Convención y Atalaya en las regiones de Cusco y Ucayali, respectivamente.

Instituciones sociales, económicas y políticas

Como otros pueblos en situación de aislamiento, muchos nanti suelen construir viviendas con materiales de la zona como hojas de palmera y madera quinilla, que albergan a entre dos y tres familias. Actualmente, este patrón tradicional estaría cambiando por el de viviendas unifamiliares debido a la situación de contacto inicial de un grupo de familias.

El pueblo nanti practica la agricultura a pequeña escala, teniendo entre sus principales cultivos la yuca, camote, piña, barbasco, algodón, plátano y tabaco. Asimismo, tiene como actividades la caza, la pesca, la recolección de frutos del bosque y la crianza de animales domésticos, principalmente gallinas (MINCU 2014).

Las familias nanti en contacto inicial suelen practicar el intercambio de productos con otras familias y comerciantes, particularmente en las comunidades matsigenka de Segakiato, Cashiriari y Camisea. Entre los productos que intercambian están la carne de monte, gallinas y otros productos locales; recibiendo principalmente ropa, accesorios, herramientas y otros productos manufacturados (MINCU 2014).

Creencias y prácticas ancestrales

De acuerdo con el Instituto Lingüístico de Verano (2006), los hombres y mujeres nanti se han caracterizado por la tradicional costumbre de portar adornos de semillas y dientes de mono, así como también discos hechos de escamas de pescado en la nariz.

Con relación a las técnicas ancestrales del pueblo nanti, se sabe que antiguamente empleaban piedras partidas sin mango como herramienta para limpiar la tierra y preparar las pequeñas chacras con sembríos de yuca y plátano. A partir de la década de 1970, las familias nanti han empleado cada vez más herramientas de metal (ILV 2006).

Bibliografía

BEIER, Christine y Lev MICHAEL
2007
Una breve historia del pueblo nanti. Cabeceras Aid Project.
CHIRIF, Alberto y Carlos MORA
1977
Atlas de comunidades nativas. Lima: Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS).
HUERTAS, Beatriz
2010
Despojo territorial, conflicto social y exterminio: pueblos indígenas en situación de aislamiento, contacto esporádico y contacto inicial de la Amazonía peruana. Informe IWGIA número 9. Lima: IWGIA, IPES, CIPIACI, FENAMAD.
HUERTAS, Beatriz
2002
Los pueblos indígenas en aislamiento: su lucha por la sobrevivencia y la libertad. Lima: IWGIA.
INSTITUTO LINGÜÍSTICO DE VERANO (ILV)
2006
Pueblos del Perú. Adaptado del libro People of Peru, 1999. Lima: Instituto Lingüístico de Verano.
MINISTERIO DE CULTURA (MINCU)
2014
Registro de Reservas Indígenas. Consulta: 10 de febrero de 2014. http://www.cultura.gob.pe/es/interculturalidad/dpiaci/registro/reservasindigenas
SHEPARD, Glenn y Carolina IZQUIERDO
2003
“Los matsiguenka de Madre de Dios y del Parque Nacional del Manu”. En: HUERTAS, Beatriz y Alfredo GARCÍA (editores). Los pueblos indígenas de Madre de Dios. Lima: FENAMAD, IWGIA.
SHINAI
2004
Aquí vivimos bien. Territorio y uso de recursos de los pueblos indígenas de la Reserva Kugapakori Nahua. Lima: SHINAI.