Pueblo indígena
Lengua
Familia lingüística

Matsés

Los matsés, conocidos también como mayoruna, han preferido esta denominación debido a que, en su lengua, la palabra matsés significa ‘gente’ o ‘parientes’. Por ubicarse en la frontera de Perú y Brasil, los matsés han sido considerados como los representantes extremo-septentrionales del grupo Pano, conformado por pueblos cuya lengua forma parte de la familia lingüística Pano.

En el año 2009, el Estado peruano estableció la Reserva Nacional Matsés, lugar de amplia diversidad biológica y que significa el reconocimiento de un amplio territorio para que los matsés aprovechen sus recursos naturales.

El pueblo matsés vive principalmente en la provincia de Requena en el departamento de Loreto, en la zona de frontera Brasil. Según datos del Ministerio de Cultura, la población de la única comunidad matsés se estima en 2, 602 personas.

Historia

Las evidencias históricas de presencia del pueblo matsés se remontan al periodo de la Colonia. A partir de los documentos coloniales, se sabe que los expedicionarios españoles encontraron a los matsés en la zona del río Huallaga a mediados del siglo XVI, a quienes denominaron “barbudos”. En 1621, el explorador explorador español Diego Vaca de Vega mencionaría que durante la expedición se capturó a “gente barbuda”.

En 1654, los misioneros jesuitas establecieron la primera misión llamada San Ignacio de los Barbudos, situada en la margen derecha del río Huallaga, en donde agruparon a población matsés junto a población de otros pueblos amazónicos. Otra misión importante fue la de Nuestra Señora del Carmen en la desembocadura del río Napo, que albergó a más de 200 matsés hasta mediados del siglo XIX (Erikson 1994).

De acuerdo con Erikson (1994), los matsés mantuvieron un relativo aislamiento de la población foránea durante todo el siglo XIX, época en la que consolidaron una reputación de guerreros. No obstante, el auge de la extracción del caucho y la migración masiva de mestizos hacia fines del siglo XIX fueron sucesos que ocasionaron la muerte de miles de indígenas diezmando de manera importante la población de este pueblo.

Desde la década de 1960, se intensifica en el territorio ocupado por los matsés una política estatal de ampliación de la frontera agrícola y la explotación forestal en la selva. Esta política afectó la forma de vida del pueblo matsés y trajo consigo enfrentamientos entre la población matsés y el Estado. Se conoce que durante esta época el gobierno bombardeó varios asentamientos matsés, forzando el desplazamiento forzoso de los indígenas hacia la frontera con Brasil  (Varese, citado en Montoya et al 2001).

En el año 1969 se dio el encuentro entre dos misioneros del Instituto Lingüístico de Verano (ILV) y el pueblo matsés en las cercanías del río Yaquerana y en la margen derecha del Alto Añushiyacu. Dicha institución fundó una misión en la zona conocida como Yaquerana, estableciendo una pista de aterrizaje, además de escuelas. Como resultado de ello, las familias matsés que hasta entonces se encontraban dispersas, empezaron a concentrarse en torno a la misión del ILV (Vriesendorp et al. 2006).

Con el apoyo de la ONG CEDIA, el pueblo matsés consiguió en 1993 la titulación de la Comunidad Nativa Matsés. Esta comunidad, que hasta la actualidad constituye la comunidad nativa más grande, es la única comunidad nativa creada para los matsés. Siendo una de las más pobladas, esta comunidad está conformada por más de diez anexos ubicados en los márgenes de los ríos Yaquerana y Gálvez y la quebrada de Choboyacu (Vriesendorp et al. 2006).

En el año 1994, la Comunidad Nativa Matsés solicitó la creación de una reserva nacional colindante a su territorio comunal, a fin de garantizar el acceso a los alimentos y otros recursos naturales. En el 2009, el Ministerio de Agricultura del Perú creó, mediante el Decreto Supremo N° 014-2009-MINAM, la Reserva Nacional Matsés.

Instituciones sociales, económicas y políticas

Antiguamente, los matsés vivían agrupados en familias extensas, cada una con un jefe, y asentada en grandes casas o malocas. Estas familias tenían motivos para cambiar de zona de residencia de manera constante: la escasez de animales de caza, la necesidad de hacer una nueva chacra, el fallecimiento de un miembro importante en la familia o las amenazas de otros grupos indígenas o foráneos en sus zonas de habitual residencia (Vriesendorp et al. 2006).

Tradicionalmente, las chacras principales destinadas a los alimentos de consumo cotidiano de los matsés se encontraban en la periferia de las viviendas. Las chacras secundarias se encontraban diseminadas por varios puntos estratégicos para facilitar el desplazamiento por el bosque. Con relación a la agricultura, Erikson (1994) señala que los matsés distinguen tres tipos de suelos cultivables, designados por su color y asociadas a niveles de fertilidad: ushu (blanco), piu (rojo) y chesche (negro).

En la labor que del sistema de cultivo que practican los matsés, los varones se han dedicado principalmente al quemado y a la limpieza de la chacra, mientras que las mujeres se han ocupado de la siembra. Entre los principales cultivos, se encuentran las diferentes variedades de plátano y yuca, el camote, la papaya, la caña de azúcar y el maíz (Romanoff 2004).

La caza ha sido entre los matsés una importante actividad masculina. Así, los varones adultos suelen transmitir sus conocimientos y otras enseñanzas relacionadas con esta actividad a los jóvenes matsés. Actualmente, los matsés emplean principalmente la escopeta para cazar, linterna con batería y canoa con motor, lo que les ha permitido cazar de noche y en un territorio más amplio. En ocasiones, los matsés cazan para vender la carne (Romanoff 2004).

Creencias y prácticas ancestrales

Los mitología matsés incluye un relato que atribuye el origen de la agricultura a un regalo del Pauijil, ave que puso fin a una época en la que los humanos solo comían arcilla cocida al sol porque aún no disponían del fuego (Erikson 1994).

Los matsés fueron conocidos en un inicio con el nombre de barbudos, por sus adornos faciales, que consistían en lucir espinas que eran introducidas por perforaciones en la nariz y en los labios. Este aspecto contribuyó parcialmente a alimentar su reputación de ferocidad, aunque para los matsés los adornos faciales son la señal de su inserción en la vida social. Estos adornos representan además la huella de una transmisión de energía de los mayores a los menores y también representan un vínculo con sus parientes (Erikson 1994).  

Otros datos

Según el Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía realizado en el año 2007, la población de las comunidades autoidentificadas como matsés era de 1724 personas, ubicadas principalmente en la región Loreto. Según los datos del mismo censo, la población mayor de 14 años asciende a 803 habitantes, para los cuales se estima que el índice de analfabetismo es del 13% (INEI 2007).

 

 

Participación en Procesos de Consulta Previa

Además de los dos procesos a nivel nacional, el pueblo matsés viene participando del proceso de consulta previa sobre la propuesta de categorización de la Zona Reservada Sierra del Divisor como Parque Nacional.

Para conocer más sobre estos procesos, visite el portal web de Consulta Previa en: http://consultaprevia.cultura.gob.pe/

Bibliografía

CHIRIF, Alberto y Carlos MORA
1977
Atlas de comunidades nativas. Lima: Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS).
ERIKSON, Philippe
1994
“Los mayoruna”. En: SANTOS GRANERO, Fernando y Frederica BARCLAY (editores). Guía etnográfica de la Alta Amazonía. Volumen II. Lima: FLACSO, IFEA, pp. 239-360.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
II Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana 2007. Resultados definitivos. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática.
MONTOYA, Rodrigo, Hernando BURGOS y Martín PAREDES
2001
““En la selva si hay estrellas” entrevista realizada al Doctor Stéfano Varese”. Revista Quehacer, número 128. Lima: DESCO.
ROMANOFF, Steven
2004
Matsesën Nampid Chuibanaid. La vida tradicional de los matses. Lima: CAAAP.
VRIESENDORP, Corine et al.
2006
Perú: Matsés. Rapid Inventories Biological and Social, Report 16. Chicago, Illinois: The Field Museum.