Pueblo indígena
Lengua
Familia lingüística

Maijɨki

Los maijɨki han sido también conocidos bajo la denominación de orejones, debido a que los varones maijɨki solían usar un adorno que introducían en el lóbulo de sus orejas y que consistía en un trozo de madera topa de forma redonda. En la actualidad, este pueblo prefiere la denominación maijɨki (RM N° 521-2015-MINEDU), que en su lengua originaria significa ‘nosotros mismos’. Además, esta palabra es usada entre los maijɨki para referirse a los cuerpos celestes como la luna y el sol.

Junto con el pueblo kichwa y el Gobierno Regional de Loreto, los maijɨki fueron protagonistas del primer proceso de consulta previa en nuestro país, realizado en el marco de la Ley 29785, Ley del Derecho a la Consulta Previa a los Pueblos Indígenas u Originarios. Este proceso de diálogo se realizó sobre la propuesta de establecimiento del Área de Conservación Regional (ACR) Maijuna-Kichwa, habiéndose concluido la etapa de diálogo con acuerdos consensuados por las partes. Mediante el Decreto N° 008-2015-MINAM, se aprobó el establecimiento de la mencionada ACR.

El pueblo maijɨki vive principalmente en el departamento de Loreto. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de las comunidades del pueblo maijɨki se estima en 253 personas.

Historia

Según Alberto Chirif y Carlos Mora (1977), los maijɨki vivían antes de la época colonial entre los ríos Napo y Putumayo. Por su parte, Bellier (1994) señala que algunos pueblos cuyas lenguas forman parte de la familia lingüística Tucano, a la que pertenece la lengua maijɨki, habrían estado involucrados en el sistema de encomiendas instaurado por los españoles en el siglo XVII. Asimismo, misioneros jesuitas y franciscanos habrían penetrado por primera vez, en 1599 y 1637 respectivamente, en territorio habitado por los pueblos agrupados en la familia lingüística Tucano.

Más adelante, en 1682, los misioneros jesuitas habrían establecido el primer contacto con los ancestros directos de los orejones o maijuna (Bellier 1994). Ellos habrían llegado al territorio de un pueblo conocido como paguaya en la región del bajo río Napo, en donde encontraron a alrededor de 16,000 personas.

A comienzos del siglo XVIII, los franciscanos fundaron varias aldeas entre siete pueblos cuya lengua pertenecía a la misma familia lingüística que los maijɨki, sobre el río Putumayo y en la desembocadura de sus afluentes. Así también, los jesuitas fundaron otras misiones en las que se reunieron alrededor de 70 familias. Durante los siguientes años, los indígenas se caracterizarían por su inestabilidad y su rechazo a la vida misional. En 1761, después de una epidemia de viruela, un grupo de ellos abandonaría dichas misiones.

Durante el periodo de extracción del caucho, los maijuna principalmente cumplían el deber de proveer de madera a los barcos de vapor y llevar el caucho entre las cuencas de los ríos (Gilmore 2010). Aunque la época del caucho no afectó directamente su territorio, los patrones caucheros capturaron a muchos maijɨki, a quienes llevaron a las zonas de extracción en el Putumayo. Entre 1876 y 1891, por ejemplo, se encontró alrededor de 300 familias maijuna que trabajaban para patrones caucheros como Ochoa y Ríos.

Luego de este periodo, los maijɨki siguieron trabajando para los patrones en la extracción de leche caspi, palo de rosa, y en el abastecimiento de pieles y carne de los animales de monte (Bellier 1994). Chirif (2010) sostiene que debido a estas migraciones, actualmente es posible encontrar población maijɨki en el río Ampiyacu, viviendo en comunidades integradas por boras, ocainas y murui-muinanɨ.

Ya en el siglo XX, Gilmore (2010) sostiene que durante la guerra con Ecuador en 1941, los maijuna trabajaron cargando municiones y provisiones de los soldados. Dos décadas después comenzaría la fundación de escuelas en las zonas de asentamiento maijɨki, proceso que en algunas cuencas había comenzado la década anterior.

Instituciones sociales, económicas y políticas

Tradicionalmente, los maijɨki vivían en grandes casas multifamiliares, denominadas haiue ‘gran casa’, rodeadas de pequeñas casas para dormir conocidas como ‘casas mosquito’. Estos grupos de viviendas fueron construidas en las regiones interfluviales hacia las cabeceras de los ríos o arroyos y estaban aproximadamente a un día de camino de otros grupos de casas. Los habitantes que vivían en cada grupo de casas, considerado una unidad residencial, llevaban a cabo sus actividades dentro de su territorio.

En el pasado, los maijɨki no fueron ribereños sino que se asentaron en zonas interfluviales. Sin embargo, con el paso de los años fueron ocupando las partes bajas de los ríos y adoptando una arquitectura mestiza para la construcción de sus casas (Bellier 1994). Para Chirif (2010), su reubicación en espacios ribereños tiene lugar a partir de la concentración de su población en misiones, siendo las más antiguas las de inicios del siglo XVIII. Posteriormente, las precarias condiciones de vida en sus nuevos asentamientos y las epidemias habrían determinado su dispersión.

Actualmente, los maijɨki viven en caseríos conformados por casas pequeñas unifamiliares o multifamiliares, agrupadas de tal manera que pueden intercambiar productos y servicios entre ellos. Para Gilmore (2010), este patrón habitacional ha sido reforzado y perpetuado por el deseo que tienen los maijɨki de tener un mejor contacto con las comunidades externas y sus servicios (Gilmore 2010).

Bellier (1994) señala que entre las actividades económicas que realizan los maijuna están la caza, la pesca, la recolección, la agricultura y la artesanía. En un periodo más reciente, han aparecido actividades como la ganadería, zafra de madera y diversos trabajos asalariados, además de una mayor tendencia a comercializar sus productos.

Creencias y prácticas ancestrales

Una práctica ancestral distintiva de los maijɨki fue la perforación y el adornamiento de los lóbulos de las orejas. Antiguamente, los maijɨki portaban un adorno de madera topa en el lóbulo de la oreja, el cual decoraban como una mezcla de cal y llevaba en el centro un trozo de semilla de palmera donde se tallaban círculos concéntricos. Este adorno simbolizaba la identificación con su héroe Maineno (Bellier 1994) y era portado únicamente por los hombres maijɨki como distintivo de dignidad y de haber alcanzado su condición de adulto (Chirif 2010, Gilmore 2010).

Participación en Procesos de Consulta Previa

Además de los dos procesos a nivel nacional, el pueblo maijɨki ha participado del primer proceso de consulta previa con relación a la creación del Área de Conservación Regional Maijuna Kichwa.

Para conocer más sobre estos procesos, visite el portal web de Consulta Previa en: http://consultaprevia.cultura.gob.pe/

Bibliografía

BELLIER, Irene
1994
“Los mai huna”. En: SANTOS GRANERO, Fernando y Frederica BARCLAY (editores). Guía etnográfica de la Alta Amazonía. Volumen I. Quito: FLACSO, IFEA, pp. 1-180.
CHIRIF, Alberto y Carlos MORA
1977
Atlas de comunidades nativas. Lima: Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS).
GILMORE, Michael et al.
2010
Perú: Maijuna. Rapid Inventories Biological and Social, Report 22. Chicago: The Field Museum.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
II Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana 2007. Resultados definitivos. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática.
MORA, Carlos y Alonso ZARZAR
1997
“Información sobre familias lingüísticas y etnias en la Amazonía peruana”. En: BRACK, Antonio (editor). Amazonía peruana, comunidades indígenas, conocimientos y tierras tituladas: Atlas y base de datos. Lima: GEF, PNUD, UNOPS.