Pueblo indígena
Lengua
Familia lingüística

Kakataibo

El pueblo kakataibo, cuya lengua pertenece a la familia lingüística Pano, ha sido también conocido como uni. En su lengua, uni significa ‘verdaderos hombres’ o ‘gente’, y es así como gran parte de los kakataibo se autodenominan.

Durante muchos años, los kakataibo y los shipibo-konibo se enfrentaron, siendo uno de los motivos la obtención de las herramientas de metal que introdujeron los misioneros en esa zona. Es tal vez por la relación conflictiva que mantuvieron estos pueblos, que los shipibo-konibo los denominaron cashibo, que significa ‘gente murciélago-vampiro’, denominación que muchos kakataibo consideran peyorativa.

El pueblo kakataibo habita principalmente en los departamentos de Ucayali y Huánuco, cerca de las cuencas de los ríos Aguaytía, San Alejandro y Sungaroyacu. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de las comunidades del pueblo kakataibo se estima en 4, 083 personas.

Historia

Erwin Frank (1994) realizó un estudio que implicó un prolongado trabajo de campo entre los kakataibo del Alto Sungaroyacu. A partir de dicho estudio, Frank sostiene que el primer registro de la existencia de los kakataibo se basa en la experiencia de religiosos de la orden franciscana, quienes en 1657 llegaron a lo que hoy es territorio de la región Ucayali, provenientes de puestos misionales ubicados en el río Pozuzo, donde vivían entre los yanesha y los indígenas quechuahablantes originarios de la zona de Huánuco. En una de sus incursiones por territorio ucayalino, entre 1727 y 1736, los misioneros se encontrarían con los ‘carapachos’, grupo que posteriormente sería llamado ‘cashibo’ o kakataibo (Frank 1994). Según el INEI (2007), los kakataibo habrían hecho que los misioneros se retiren de su territorio en 1757 y, hacia 1790, habrían sido su mayor obstáculo para la navegación del río Aguaytía.

Durante la época de la extracción del caucho, los kakataibo se enfrentaron con patrones caucheros que querían emplearlos como mano de obra. A estos enfrentamientos se suman aquellos que, como otros pueblos Pano-hablantes, tuvieron con pueblos vecinos. Los kakataibo se enfrentaron particularmente con los shipibo-konibo, con el propósito de obtener elementos manufacturados como herramientas de metal.

El Instituto Lingüístico de Verano (ILV) señala que las  invasiones de foráneos y de indígenas vecinos que sufrieron los kakataibo causaron la muerte de muchos de ellos por los trabajos forzados a los que fueron sometidos y las enfermedades a las que fueron expuestos. Esta experiencia de contacto explicaría el aislamiento voluntario en el que permaneció gran parte del pueblo kakataibo hasta 1925 (ILV 2006).

Durante las décadas de 1930 y 1940, una parte de los indígenas kakataibo se asentaron en las cabeceras de los ríos Aguaytia, Zúngaruyacu y San Alejandro. Los kakataibo en aislamiento o camanos (calatos), se habrían establecido en la cabecera del río Pisqui (La Torre-Cuadros 2011).

Más adelante, en 1943, un grupo de kakataibo trabajó en la última etapa de la construcción de la carretera Lima-Pucallpa. Su participación en esta obra tuvo como consecuencia la aparición de epidemias y la consiguiente reducción de su población (ILV 2006, Chirif y Mora 1976). A fines de la misma década, miembros del Instituto Lingüístico de Verano (ILV) llegaron a territorio habitado por los kakataibo. Durante las décadas de 1950 y 1960, este instituto abrió escuelas con maestros bilingües en diferentes asentamientos de este pueblo.

Instituciones sociales, económicas y políticas

Tradicionalmente, los kakataibo se han organizados en clanes que tienen como base la descendencia por vía paterna, denominados con el nombre de animales o plantas. Si bien antiguamente cada clan vivía de manera aislada en una gran casa comunal, Chirif y Mora (1977) sostienen que para la década de 1970, la importancia de la familia nuclear o vivienda unifamiliar entre los kakataibo era cada vez mayor.

Los kakataibo han practicado ancestralmente una agricultura de roza y quema, siendo sus principales cultivos el maíz, la yuca, la papaya, el maní y frutas diversas (Frank 1994). Tradicionalmente existió una división de género para la siembra de los diferentes cultivos; mientras que los hombres sembraban principalmente plátano, achiote y tabaco, las mujeres se dedicaban a la siembra de otros cultivos tales como el camote (Frank 1994).

Otras actividades económicas importantes han sido la caza, la pesca, y la crianza de animales menores y ganado vacuno (Chirif y Mora 1977). Existe también producción destinada al mercado regional, esta varía según la cercanía de la comunidad respecto de la carretera (Lima-Pucallpa) y de centros poblados no indígenas (Frank 1994).

Creencias y prácticas ancestrales

Según la creencia ancestral de los kakataibo, el dios Bari –el sol- creó al primer hombre, transfiriéndole una serie de conocimientos relacionados con lo ‘correcto’. A medida que los hombres se dispersaron sobre la tierra, empezaron a perder algunos de estos conocimientos esenciales, lo que generó la existencia de comportamientos ‘malos’ o ‘falsos’, que se relacionan a poblaciones foráneas o ajenas a los kakataibo. Según esta creencia, los kakataibo serían los únicos que ‘supieron escuchar’ a sus antepasados, transfiriendo los conocimientos del pueblo a través de las generaciones (Frank 1994).

Dentro de la cosmovisión tradicional kakataibo, el alma de los hombres es denominada ‘espíritu del ojo’, ya que según una creencia kakataibo, el alma reside en la pupila del ojo. El Instituto Lingüístico de Verano (ILV 2006) señala que para este pueblo, la función principal del alma es proteger a su ‘dueño’, enseñarle, ayudarle y darle buenos sueños. Cuando una persona muere, los kakataibo llevan a cabo rituales para despedir a la persona y pedir al alma que deje al cuerpo. Como parte de estos rituales ancestrales, los kakataibo daban al alma un arco y flechas, así como fósforos, dinero, comida y bebida (ILV 2006).

Por otro lado, Erwin Frank (1998) ha señalado que los kakataibo se caracterizan por la composición de canciones que tienen diferentes utilidades y que pueden servir por ejemplo, para enamorar a una persona, atraer animales, o evitar un encuentro con serpientes.

Participación en Procesos de Consulta Previa

Además de los dos procesos a nivel nacional, el pueblo kakataibo ha participado del proceso de consulta previa respecto del lote de hidrocarburos 195.

Para conocer más sobre estos procesos, visite el portal web de Consulta Previa en: http://consultaprevia.cultura.gob.pe/

Bibliografía

CHIRIF, Alberto y Carlos MORA
1977
Atlas de comunidades nativas. Lima: Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS).
FRANK, Erwin
1994
"Los uni". En: SANTOS GRANERO, Fernando y Frederica BARCLAY (editores). Guía etnográfica de la Alta Amazonía. Volumen II. Lima: FLACSO, IFEA, pp. 129-237.
INSTITUTO DEL BIEN COMÚN (IBC) y Richard SMITH
2012
Cartografía socioambiental en la gestión de la Amazonía peruana. Lima: Instituto del Bien Común.
INSTITUTO LINGÜÍSTICO DE VERANO (ILV)
2006
Pueblos del Perú. Adaptado del libro People of Peru, 1999. Lima: Instituto Lingüístico de Verano.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
II Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana 2007. Resultados definitivos. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática.
LA TORRE-CUADROS, María
2011
Arte kakataibo. Comunidades nativas Yamino y Mariscal Cáceres. Lima: Centro Mundial Agroforestal.
MORA, Carlos y Alonso ZARZAR
1997
“Información sobre familias lingüísticas y etnias en la Amazonía peruana”. En: BRACK, Antonio (editor). Amazonía peruana, comunidades indígenas, conocimientos y tierras tituladas: Atlas y base de datos. Lima: GEF, PNUD, UNOPS.