Pueblo indígena
Lengua
Familia lingüística

Jaqaru

El nombre del pueblo jaqaru proviene de dos vocablos, jaqi que significa ‘ser humano’ y aru que significa ‘comunicación humana’, en la lengua jaqaru. Junto con el pueblo aimara, el pueblo jaqaru tiene como lengua originaria un idioma perteneciente a la familia lingüística Aru.

Entre las principales características que distinguen a los jaqaru, se encuentra el uso de una indumentaria típica entre las mujeres, conformada por un pañuelo, un anako o vestido de una sola tela y una manta.

Antiguamente, los jaqaru se asentaron en una quebrada que llamaron Marka y que luego sería denominada por los españoles Tupi o Tupe. Hoy, este pueblo vive principalmente en las comunidades campesinas de Aiza y Tupe, ubicadas en el distrito de Tupe, y en las comunidades campesinas de Catahuasi y Cachuy, ubicadas en el distrito de Catahuasi. Si bien estas comunidades se encuentran registradas en la provincia limeña de Yauyos, comprenden también parte del territorio de los departamentos de Junín y Huancavelica. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de las comunidades del pueblo jaqaru se estima aproximadamente en 523 personas.

Historia

En el actual distrito de Tupe, se encuentra el cerro Tupinachaca donde se ubican pinturas rupestres, siendo este el sitio arqueológico de mayor importancia política e ideológica del área donde actualmente se asientan los jaqaru. Lo cual es una evidencia de antiguos asentamientos humanos en la zona.

Los orígenes del pueblo jaqaru están asociados a la expansión de la cultura Wari entre los años 600 y 700, época en la que llegarían los primeros pobladores a la quebrada de Yauyos, lugar donde la mayor parte del pueblo vive actualmente. Probablemente sus primeros pobladores son aquellos que se fueron quedando de la expedición que emprendieron los wari con fines expansionistas. La población allí asentada ha sido denominada ‘civilización Yauyos’ o más específicamente, ‘pueblos de cultura jaqi’, debido a que la lengua originaria de estas poblaciones fue el proto-jaqui, lengua de la que derivaron las lenguas jaqaru y aimara (Bautista 2012).

El territorio de los pueblos de cultura jaqi llegó a ocupar, por el norte, la actual provincia limeña de Huarochirí y parcialmente la de Canta, y por el sur una parte de la provincia de Castrovirreyna en el departamento de Huancavelica. Según Bautista (2012), estos pueblos se incorporaron al imperio incaico pacíficamente, lo que permitió que continuaran con el desarrollo de sus prácticas ancestrales.

Con la Colonia llegarían contingentes de españoles a la zona de asentamiento de estos pueblos, con el propósito de evangelizar a los indígenas. Luego, para el año 1582, el Corregidor de Yauyos, don Diego Dávila Briceño, fundaría San Bartolomé de Tupi (Vetter y MacKay 2008). En adelante, los denominados pueblos de cultura jaqi, específicamente los jaqaru, tendrían como ámbito de asentamiento el actual distritos de Tupe en la provincia de Yauyos.

La Comunidad Campesina de Tupe fue reconocida en el año 1939, la cual incluyó al anexo de Colca, en el distrito de Tupe. En el año 1968, Aiza se independizó de la Comunidad de Tupe, reconociéndose la Comunidad Campesina de Aiza (Ramírez 2012).

Hacia fines de la década de 1950, la lingüista estadounidense Martha Hardman inicia su investigación en la Comunidad Campesina de Tupe, lugar donde encontró a la mayor cantidad de hablantes de jaqaru del distrito. En la década siguiente, Hardman logró diseñar el primer alfabeto de la lengua jaqaru, con miras a la enseñanza de esta lengua y como iniciativa para la Educación Intercultural Bilingüe (Ramírez 2012). En el año 2010, se aprueba el alfabeto de la lengua jaqaru.

En el 2013, el Congreso de la República declaró de interés nacional y necesidad pública la protección, investigación y promoción de la cultura e idioma jaqaru y de las riquezas arqueológicas ubicadas en el distrito de Tupe. Ese mismo año, el Gobierno Regional de Lima, a través de la Dirección Regional de Educación, dispuso incluir el aprendizaje del idioma jaqaru en la curricula escolar de la EBR como forma de protección y revalorización de la lengua en peligro de extinción. Además, el idioma jaqaru se estableció como Patrimonio Cultural Regional de Lima.

Instituciones sociales, económicas y políticas

Tradicionalmente, el pueblo jaqaru tiene como principales actividades la ganadería y la agricultura. Matos Mar (1951) ha hecho referencia a la práctica ganadera de este pueblo en zonas altas de puna. Según el autor, la crianza de camélidos como alpacas, vicuñas y el cruce de llama y alpaca denominado mishte, disminuyó notablemente desde la introducción española de los demás tipos de ganado (Vetter y MacKay 2008). Actualmente, muchas familias jaqaru crían ganado ovino, caprino y vacuno, comercializando productos que provienen de estos animales, como el cuero, la carne, la leche y el queso, en la provincia de Cañete y en la ciudad de Lima.

Con relación a la agricultura, los jaqaru tienen entre sus principales productos la papa, el camote, la oca, el haba y el maíz. Según Bautista (2012), en los últimos años, los jaqaru del distrito de Tupe han sustituido algunas siembras por frutales. Asimismo, este autor sostiene que la reciprocidad y las redes de parentesco aún tienen centralidad en el trabajo de la tierra, tanto para la siembra como para la cosecha.

En cuanto a la mujer jaqaru, se conoce que su rol es central en la transmisión de la cultura de este pueblo, sus costumbres y su lengua (Matos Ávalos 1984). Un ejemplo de ello es la indumentaria tradicional jaqaru, que las mujeres del pueblo mantienen hasta el día de hoy.

Creencias y prácticas ancestrales

En tiempos de la Conquista, San Bartolomé apóstol fue asociado con deidades andinas como Wiracocha e Illapa, que a su vez se asociaban con fenómenos naturales como el trueno o el rayo. La Comunidad Campesina San Bartolomé de Tupe fue nombrada por este santo, hoy patrón del lugar, a quien celebran cada mes de agosto. Además de esta fiesta, los jaqaru tienen entre sus principales celebraciones religiosas a la Virgen de la Candelaria.

Dada la centralidad de la agricultura en la tradición de este pueblo, los jaqaru han mantenido durante mucho tiempo el trabajo comunal de conservación y limpieza de los canales y estanques. Tradicionalmente los trabajos de conservación de los grandes canales en las comunidades de Tupe y Aiza, son programados por el Juez de Aguas y resultan en fiestas tradicionales de un día (Bautista 2012).

La importancia que tiene la actividad ganadera en la tradición jaqaru se manifiesta en los rituales que practican para proteger a sus animales de los espíritus de la tierra, así como también en la importancia que tuvieron los camélidos en rituales propiciatorios que antiguamente se practicaron. Según Matos (1984), las fiestas ganaderas son las principales expresiones culturales del pueblo jaqaru.

herranza de vacas

Herranza de vacas

(c) Angie Keller

Una práctica de las mujeres jaqaru ha sido la elaboración de tejidos con lana de oveja, vicuña y alpaca, tales como mantas, fajas y el anako, vestimenta típica femenina que distingue hasta hoy a las mujeres jaqaru. Se trata de un atuendo tejido con lana negra de alpaca que usan principalmente las mujeres de mayor edad, pero que ha sido adaptado a una usanza más moderna.

 

 Angie Keller
Fotos: Angie Keller

El anako, el pañuelo, la manta y los tupus constituyen la tradicional indumentaria femenina jaqaru. Si bien las mujeres jaqaru han conservado hasta la fecha esta indumentaria distintiva, prendas como el anako y el pañuelo han variado, tanto en la calidad y tipo de tela como en los colores utilizados. Por ejemplo, en la segunda mitad del siglo XX se introdujo en la vestimenta el uso de la tela a cuadros de tipo escocés, estilo que ha sido aceptado y que hoy caracteriza a este pueblo (Bautista 2012, Vetter y MacKay 2008). En la tradición del pueblo, las mujeres portan un pañuelo que cubre su cabeza y llevan en la espalda una manta cuyos extremos unen a la altura del pecho con prendedores denominados tupus, accesorios de plata que fueron empleados en la indumentaria femenina de pueblos como los jaqaru y aimara desde tiempos prehispánicos.

Las mujeres usan hoy una característica vestimenta estilo escocés.
Foto Angie Keller

Por otro lado, el pueblo jaqaru cuenta con conocimientos y prácticas médicas tradicionales, que constituyen importantes recursos culturales para el cuidado de la salud. Así, se recurre a las plantas medicinales traídas de la puna o cultivadas en pequeños huertos, que son usadas generalmente en infusiones, emplastos y frotaciones (Ramírez 2010). Además, se recurre a ritos y pagos a la tierra o divinidades tradicionales. Generalmente, estas prácticas son llevadas a cabo por los ‘curiosos’, especialistas tradicionales de la salud (Ramírez 2013).

Organizaciones representativas de nivel comunal

Las comunidades campesinas han constituido de manera histórica la forma de organización, distribución del trabajo y posesión del trabajo de muchos pueblos indígenas, como es el pueblo jaqaru. No obstante, el Estado peruano no cuenta actualmente con información pertinente que tome en consideración la complejidad histórica y cultural de la auto identificación en el contexto andino.

En este contexto, se ha considerado de manera preliminar una lista referencial de comunidades campesinas del pueblo jaqaru, sobre la base de un porcentaje mínimo de 40% de población cuya lengua materna es el jaqaru, en dichas comunidades. Este modelo tiene como sustento el hecho de que la lengua es un referente central a través del cual se transmiten culturales ancestros-descendientes, y constituye además una institución distintiva en relación al resto de la sociedad nacional.

Cabe precisar que la lengua no es el único elemento a considerar para la identificación de pueblos indígenas, y que tampoco es una condición necesaria para identificarse como indígena, como sucede con quienes se identifican como parte del pueblo uro. En ese sentido, hacemos énfasis en el carácter referencial de esta lista, elaborada sobre la base de la información oficial pública disponible.

Otros datos

A partir de los resultados del Censo Nacional de Población y Vivienda realizado en 2007, se sabe que la población que tiene como lengua materna el idioma jaqaru habita principalmente las comunidades campesinas de Aiza y Tupe, ubicadas en el distrito de Tupe, y en las comunidades campesinas de Catahuasi y Cachuy, ubicadas en el distrito de Catahuasi. Si bien estas comunidades se encuentran registradas en la provincia limeña de Yauyos, comprenden también parte del territorio de los departamentos de Junín y Huancavelica.

Según los datos del mismo censo, existe población que tiene como lengua materna el jaqaru en la provincia de Cañete y en Lima Metropolitana. En total, el censo registra 580 personas que aprendieron a hablar en jaqaru.

Por otro lado, en el 2010 se aprueba el alfabeto de la lengua jaqaru, mediante la Resolución Directoral N° 0628-2010-ED.

En el 2013, el Congreso de la República declaró de interés nacional y necesidad pública la protección, investigación y promoción de la cultura e idioma jaqaru y de las riquezas arqueológicas ubicadas en el distrito de Tupe, provincia de Yauyos, departamento de Lima.

En el 2013, el Gobierno Regional de Lima, a través de la Dirección Regional de Educación, dispuso incluir el aprendizaje del idioma jaqaru en la curricula escolar de la EBR como forma de protección y revalorización de la lengua en peligro de extinción. Además, el idioma jaqaru se estableció como Patrimonio Cultural Regional de Lima.

Bibliografía

BAUTISTA, Dimas
2012
Marka Quillqa Tupe: estudio histórico-cultural de Marka-Tupe, pueblo de habla jaqaru, año 750 d.C.-2010. Lima: UNMSM.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
Censos Nacionales 2007: XI de Población y VI de Vivienda. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
LOVÓN, Marco
2009
Hacia una teoría de la complejidad. Estudio etnolingüístico y cognitivo de la correlación entre los platos típicos tupinos y su construcción lexical en la lengua jaqaru. [Tesis para optar por el grado de licenciatura en Lingüística por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos].
RAMÍREZ, Andrés
2013
“Elementos para un análisis de la salud y enfermedad en la Comunidad de Tupe”. Arqueología y Sociedad, número 26, pp. 369-384.
RAMÍREZ, Andrés
2012
“Entre la ilusión y la desesperanza. Los sinuosos caminos hacia una Educación Intercultural Bilingüe en Tupe, una comunidad jaqaruhablante del Perú”. Investigaciones sociales, volumen 16, número 29, pp. 197-208.
RAMÍREZ, Andrés
2010
Democracia y participación en espacios rurales. [Tesis para optar por el grado de licenciatura en Antropología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos].
VETTER, Luisa y Martin MACKAY
2008
“Tupe: un pueblo detenido en el tiempo”. Arqueología y Sociedad, número 19, pp. 265-292.

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