Pueblo indígena
Lengua
Familia lingüística

Cashinahua

El pueblo cashinahua se autoidentifica también con el nombre huni kuin, que significa ‘gente verdadera’. Esta autodenominación es también empleada para referirse a otros pueblos vecinos, cuyas lenguas forman parte de la familia lingüística Pano.

Se conoce que los cashinahua han ocupado ancestralmente la zona contigua a la Reserva Comunal Purús en Ucayali y que se caracterizan por su alta movilidad y los desplazamientos que realizan en ambos lados de la frontera peruano-brasilera del distrito de Purús.

Actualmente, este pueblo vive principalmente en el departamento de Ucayali, siendo su territorio ancestral contiguo a la Reserva Comunal Purús. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de las comunidades del pueblo cashinahua se estima en 2, 507 personas.

Historia

El pueblo cashinahua vivía en la zona adyacente a los ríos Yurúa y Purús desde antes de la llegada de los españoles. Se estima que la presencia de este pueblo en dicho territorio se remonta a los 1200 años d.C. (Kensinger 1998). Por su parte, el INEI (2007) refiere que se produjo un movimiento migratorio hace aproximadamente 1300 años, que llevó a pueblos cuya lengua pertenecía a la familia lingüística Pano, entre ellos el pueblo cashinahua, a establecerse en las cabeceras de los ríos Yurúa y Curanja en el Perú, Embira en la frontera con Brasil y en Tarauacá, del lado brasilero.

Posteriormente, se tendría referencia de los cashinahua a partir de los informes del geógrafo inglés William Chandless, quien en la década de 1860 se dedicó a estudiar los pueblos indígenas que habitaban cerca del río Yurúa (Kensinger 1998).

McCallum sostiene que los primeros contactos entre los cashinahua y foráneos durante la época de la Colonia se habrían caracterizado por ser relativamente pacíficos. Sin embargo, a inicios del siglo XX, se tuvo conocimiento de episodios de violencia entre los indígenas cashinahua y los colonos (Kensinger 1998).

Como sucedió con muchos otros pueblos indígenas de la Amazonía peruana, el período de extracción del caucho entre finales del siglo XIX e inicios del XX afectó de manera importante a los cashinahua. Caucheros provenientes de Perú y de Brasil incursionaron en los territorios de este pueblo, organizando correrías en su contra. La actividad de los caucheros, así como la de los misioneros y colonos en la zona, ha contribuido a que los cashinahua se hayan desplazado por distintos territorios (INEI 2007).

Como resultado del contacto con población foránea, este pueblo sufrió de una epidemia de sarampión que, en la década de 1950, redujo a la población asentada cerca del río Curanja en un 80% (Deshayes y Keifenheim 2003). Kensinger (1998) sostiene que esta época estuvo también marcada por un interés de los cashinahua por obtener de los mestizos herramientas de metal, como hachas de hierro y machetes.

En la década de 1970, llegaron miembros del Instituto Lingüístico de Verano a la zona ocupada por los cashinahua, con la finalidad de iniciar la formación de maestros bilingües (Kensinger 1998). Esta época se caracterizó también por el incremento de la actividad comercial entre los cashinahua y comerciantes de Brasil y Perú, a quienes entregaban pieles de los animales que cazaban (Deshayes y Keifenheim 2003).

Después de la década de 1970 se produjo una fuerte emigración de los cashinahua hacia el lado brasilero (Deshayes y Keifenheim 2003). En cuanto a las comunidades cashinahua en Perú, estas obtuvieron, en 1994, títulos comunales sobre amplias extensiones, como resultado de los esfuerzos de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana - AIDESEP (Kensinger 1998).

Instituciones sociales, económicas y políticas

Según Kensinger (1998), la forma de organización social de los cashinahua es bastante especial y contrasta con las otras poblaciones indígenas cuya lengua pertenece a la familia Pano, que se ubican en la misma región. Entre las particularidades de los cashinahua está la clasificación de todos los miembros en base a dos mitades: los inbake o ‘hijos del jaguar’ y los duabake, ‘hijos de la luz radiante’. Tradicionalmente, los cashinahua se casaban con una persona perteneciente a la otra mitad, teniendo estas dos mitades un papel importante no solo en las alianzas matrimoniales, sino también en la vida ritual, el liderazgo y la transmisión de los conocimientos (Deshayes y Keifenheim 2003).

Las principales actividades tradicionales de los cashinahua son la caza y la agricultura. Ancestralmente, la caza ha constituido la actividad más importante entre los hombres cashinahua. Cada hombre adulto tiene su propio territorio de caza, territorio que le es otorgado por el jefe, que tiene como función coordinar y establecer, de común acuerdo, la distribución de estos territorios. De aquí que la caza sea principalmente una labor que los hombres realizan solos, mediante la cual pueden obtener prestigio social (Kensinger 1998, Deshayes y Keifenheim 2003). Kensinger (1998) ha señalado también que el uso de la escopeta entre los cashinahua ha producido cambios en los patrones de caza; en términos de eficiencia, de la distancia que deben recorrer para esta actividad y de las restricciones en cuanto a la selección de la presa.

Si bien los hombres se encargan de la preparación de las chacras, la tradición cashinahua indica que estas pertenecen especialmente a la mujer. Ellas tienen un rol predominante en la limpieza y el mantenimiento de la chacra (Deshayes y Keifenheim 2003). Según Kensinger (1998), este pueblo distingue cuatro tipos de huertos o chacras. Cada una de ellas corresponde a un nicho ambiental específico, por lo que demanda una tecnología particular y un inventario parcialmente diferenciado de cultivos.

Además de la caza y la agricultura, los cashinahua se han dedicado a la pesca. La importancia de esta actividad depende de la cercanía de cada comunidad a los ríos o lagos (Kensinger 1998). Deshayes y Keifenheim (2003) han señalado que en la década de 1980, los cashinahua emprendieron la crianza de gallinas, de cerdos y de bovinos. Por su parte, Carlos Mora y Alonso Zarzar (1997) sostienen que parte de los cashinahua comercializaban arroz, frijol, maní y maíz en Brasil, donde también venden su artesanía (Mora y Zarzar 1997).

Creencias y prácticas ancestrales

Una de las creencias ancestrales a partir de las que los cashinahua explican el mundo tiene que ver con la existencia de dos aspectos fundamentales: el lado visible o material y el lado invisible. El mundo visible es el dominio de los seres humanos y de todas las demás cosas vivientes, mientras que el mundo invisible es del dominio de los espíritus, de aquello que es imposible ver excepto en los sueños y mediante experiencias alucinógenas.

Los cashinahua reconocen también que todos los seres humanos tienen un cuerpo físico y alrededor cinco espíritus. Según una creencia cashinahua, los espíritus pueden adoptar forma física transformándose en objetos naturales o hasta en seres humanos (Kensinger 1998).

Bibliografía

DESHAYES, Patrick y Barbara KEIFENHEIM
2003
Pensar el otro: entre los huni kuin de la Amazonía peruana. Lima: IFEA, CAAAP.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
II Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana 2007. Resultados definitivos. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática.
KENSINGER, Kenneth
1998
"Los cashinahua". En: SANTOS GRANERO, Fernando y Frederica BARCLAY (editores). Guía etnográfica de la Alta Amazonía. Volumen III. Lima: IFEA, Smithsonian Tropical Research Institute, Abya Yala, pp. 1-124.
MORA, Carlos y Alonso ZARZAR
1997
“Información sobre familias lingüísticas y etnias en la Amazonía peruana”. En: BRACK, Antonio (editor). Amazonía peruana, comunidades indígenas, conocimientos y tierras tituladas: Atlas y base de datos. Lima: GEF, PNUD, UNOPS.