Pueblo indígena
Lengua
Familia lingüística

Arabela

La denominación de este pueblo proviene de la zona donde entraron en contacto con misioneros agustinos, el río Arabela, tributario del río Napo. Otra denominación de este pueblo es tapueyocuaca palabra que significa ‘familia, hermanos’.

El pueblo arabela es uno de los pocos que hay en el Perú cuya lengua pertenece a la familia lingüística Záparo, cuyo idioma ha sobrevivido en el Perú. Si bien un grupo reducido de personas habla la lengua de este pueblo, muchos habitantes de las comunidades arabela se comunican en castellano y en una variedad de kichwa o quechua amazónico.

Los arabela permanecieron en relativo aislamiento voluntario hasta la década de 1940. Actualmente, este pueblo vive principalmente en comunidades ubicadas en el departamento de Loreto, cerca del río Arabela. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de las comunidades del pueblo arabela se estima en 403 personas.

Historia

A mediados del siglo XVII, los misioneros avanzaron por el río Marañón, llegando hasta la boca del río Curaray, probablemente antiguo territorio de los arabela. Si bien en este momento no se precisan lugares ni pueblos afectados, en 1667 se reporta la pérdida de 3400 indígenas a causa de rebeliones. En el siglo XVIII se reportaron numerosas rebeliones indígenas contra los misioneros evangelizadores. Según Waldemar Espinoza, en 1749 se reporta una de las últimas rebeliones indígenas en la región de Maynas, luego de ello y de la expulsión de los jesuitas del virreinato del Perú, la región donde se ubicaban los arabela quedaría en tranquilidad (DAIMI-Perú 2008).

Recién a comienzos del siglo XX, cuando la orden de sacerdotes agustinos manifiesta expresamente su deseo por establecer misiones en los ríos Napo, Putumayo y Curaray es cuando se encuentran nuevamente referencias de los pueblos indígenas cuya lengua pertenece a la familia lingüística Záparo en esta zona geográfica (DAIMI-Perú 2008).

La explotación del caucho fue otro proceso que empujó el ingreso y penetración en esta zona que se había mantenido aislada. A inicios del siglo XX, con la expansión e interés por el caucho, comerciantes ecuatorianos ingresaron por el río Napo estableciendo pueblos caucheros o fundos gomeros, los cuales se convertirían en comunidades ribereñas ubicadas en los ríos Napo y Curaray. En este contexto, algunos pueblos indígenas fueron reclutados por la fuerza y otros fueron secuestrados de sus tierras y llevados a convivir con otros pueblos, algunos de ellos rivales (DAIMI-Perú 2008). Según Alberto Chirif y Carlos Mora (1977), la región actualmente ocupada por los arabelas estuvo poblada por záparos, oas, gayes y shimigayes, pueblos que desaparecieron por la violencia de la época del caucho y las enfermedades.

Los arabela mantuvieron una vida nómade, movilizándose en la zona de la zona alta del río Curaray hasta aproximadamente la década de 1940, cuando establecieron contacto con misioneros agustinos (DAIMI-Perú 2008). Según Ribeiro y Wise (1978), en 1945 se da el primer contacto registrado, con la aparición de un grupo de 27 indígenas que salieron de la cuenca del río Arabela, de donde tomaron el nombre. Es probable que los arabela sea un grupo descendiente de los antiguos oas o gayes (INEI 2007, DAIMI-Perú 2008).

La actividad misionera por el río Napo iniciada por Avencio Villarejo, fue proseguida por el padre Ismael Barrios, quien fue el primero en ponerse en contacto con los denominados arabelas (DAIMI-Perú 2008). Hasta el año 1959 vivieron bajo el dominio de un patrón del Napo en el río Arabela, en un lugar denominado Vaca Cocha (INEI 2007). A raíz del contacto con grupos de mestizos, los arabela comenzaron a aprender el quechua amazónico o kichwa (DAIMI-Perú 2008).

En 1964, con la ayuda del Instituto Lingüístico de Verano, se crea la primera escuela arabela en la comunidad Buena Vista Viejo (DAIMI-Perú 2008).

Instituciones sociales, económicas y políticas

Si bien antiguamente en los asentamientos arabela predominaba el patrón de familias extensas que habitaban una gran vivienda, Chirif y Mora (1977) han sostenido que la unidad social básica de los arabela es la familia nuclear, constituida por dos generaciones.

Tradicionalmente, los arabela vivieron en malocas, casas donde vivían varias familias vinculadas por parentesco de tipo sanguíneo o afinidad, repartiéndose el espacio interior por cada jefe de familia. Este patrón se habría mantenido durante el tiempo que los arabela se encontraban en situación de aislamiento. Luego del contacto con otras sociedades, el grupo habría ido cambiando estas prácticas adoptando un modelo de construcción de viviendas familiares, vigente en la actualidad (DAIMI-Perú 2008).

Según la tradicional división sexual del trabajo, los hombres arabela se dedican a ciertas actividades como la caza, la pesca, la preparación del terreno para la chacra, la construcción de casas, la fabricación de canoas, entre otras. Las mujeres arabela, en cambio, tienen como actividades principales la cosecha, el molido de maíz, la cocina, el hilado de chambira, y la alfarería. Antiguamente producían vestidos a base de la corteza de árbol (Ribeiro y Wise 1978). Cuando se trata de trabajos mayores como la limpieza de la chacra o la construcción de una casa, el dueño organiza una minga e invita a los miembros de la comunidad al trabajo en común (ILV 2006).

En las últimas décadas, la crianza de aves y animales menores se ha generalizado en las familias. Los arabela destinan a la comercialización los excedentes de yuca, maíz, plátano y algunos frutales (Mora y Zarzar 1997).

Creencias y prácticas ancestrales

Tradicionalmente, los hombres arabela usaban coronas hechas de plumas largas de guacamayo, pegadas en semicírculo con cera de abeja. En los brazos llevaban brazaletes tejidos y también cinturones adornados con borlas de plumas de colores, que iban hasta los codos y las rodillas. Además, usaban adornos corporales en la nariz y orejas, y pintaban su cuerpo. Por su parte, las mujeres usaban vestidos tubulares hechos de corteza, la tela se pintaba con diseños hexagonales (ILV 2006).

Existe un cambio cultural en algunas de las prácticas de los arabela, un ejemplo de ello es la bebida tradicional. Antiguamente se elaboraba una bebida hecha en base a yuca y ungurahui denominada como “sacamanacu”, esta fue remplazada paulatinamente por el masato, bebida tradicional de una gran parte de pueblos indígenas amazónicos (DAIMI-Perú 2008).

Bibliografía

CHIRIF, Alberto y Carlos MORA
1977
Atlas de comunidades nativas. Lima: Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS).
DAIMI Perú
2008
Investigación Interdisciplinaria Antropológica en torno a los pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial. Propuesta de la reserva territorial Napo, Tigre y Curaray. Lima.
INSTITUTO LINGÜÍSTICO DE VERANO (ILV)
1999
Pueblos del Perú. Adaptado del libro People of Peru, 1999. Lima: Instituto Lingüístico de Verano.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
II Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana 2007. Resultados definitivos. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática.
MORA, Carlos y Alonso ZARZAR
1997
“Información sobre familias lingüísticas y etnias en la Amazonía peruana”. En: BRACK, Antonio (editor). Amazonía peruana, comunidades indígenas, conocimientos y tierras tituladas: Atlas y base de datos. Lima: GEF, PNUD, UNOPS.
RIBEIRO, Darcy y Mary WISE
1978
Los grupos étnicos de la Amazonía peruana. Lima: Ministerio de Educación, Instituto Lingüístico de Verano.