Pueblo indígena
Lengua
Familia lingüística

Amahuaca

El nombre del pueblo amahuaca o amin waka ha sido traducido como ‘hijos de la capibara’, animal del que se dice podía “cantar” en la lengua originaria de este pueblo. Al igual que otros pueblos cuya lengua pertenece a la familia lingüística Pano, los amahuaca reconocen una categoría inclusiva de gente con la que se identifican y a la que denominan yora.

A lo largo de su historia, los amahuaca se han asentado en la cuenca de los ríos Ucayali, Yavarí, Purús y Madeira. Debido a su proximidad territorial y cultural, este pueblo ha sido estrechamente relacionado con el pueblo yaminahua. Al respecto, Gertrude Dole sostiene que la lengua de los amahuaca es muy parecida a la de los yaminahua.

El pueblo amahuaca vive principalmente en los departamentos de Ucayali y Madre de Dios. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de las comunidades del pueblo amahuaca se estima en 404 personas.

Historia

Los relatos amahuaca cuentan que sus antepasados vivían cerca de un gran lago. Algunos investigadores han sugerido que este gran lago sería el Imiría, actualmente en el departamento de Ucayali, en donde los arqueólogos han encontrado vestigios de la mayor concentración humana prehispánica ubicada en la cuenca central del Ucayali. A partir de este descubrimiento se estima que esta sociedad habría estado presente en esta zona desde 800 d.C. hasta el siglo XIV (Dole 1998).

Dole (1998) sostiene que las referencias históricas al pueblo amahuaca datan del siglo XVII y que la mayoría se encuentran en los informes de misioneros, funcionarios y exploradores. A partir de las primeras referencias, se sabe que el padre franciscano Manuel Biedma encontró en 1686 aldeas amahuaca en las riberas de los tributarios orientales del Ucayali.  En adelante, los amahuaca se verían expuestos a incursiones de religiosos que tenían como misión evangelizar a los indígenas.

Entre fines del siglo XIX e inicios del XX, las capturas contra los amahuaca se intensificaron, esta vez a cargo de los patrones involucrados en la extracción y comercio del caucho. Producto del contacto con otras poblaciones, este pueblo se vio afectado por una epidemia de sarampión. En respuesta a los ataques de los caucheros, se sabe que un grupo de amahuacas atacó un campamento cauchero en la confluencia de los ríos Mapuya e Inuya en 1910. Para Gertrude Dole (1998), incidentes como este llevaron al establecimiento de una guarnición militar, que permaneció en el campamento hasta 1960, a fin de proteger a los colonos de los “salvajes amahuaca”.

A los enfrentamientos con los caucheros, se suman los enfrentamientos con otros pueblos indígenas, quienes realizaban incursiones a territorio amahuaca con el fin de capturarlos y convertirlos en sirvientes que intercambiaban por bienes materiales. Este contexto fomentó una constante movilidad del pueblo amahuaca, contribuyendo a la dispersión de su población (Dole 1998).

En 1948 se inicia la construcción de la Misión de Rosario de Sepahua, que tendría influencia sobre un asentamiento amahuaca cercano (Álvarez 1997). Como esta misión, el puesto misional que en 1953 estableció el Instituto Lingüístico de Verano contribuyó a la existencia de asentamientos amahuaca nucleados. No obstante, después de la partida de los misioneros, la dispersión de los amahuaca se intensificó (Dole 1998).

El INEI (2007) ha señalado que algunas familias de este pueblo decidieron dejar las cabeceras de los afluentes del río Curiuja y asentarse en las riberas del río Urubamba, en el año 1962. Además, se sabe que una parte de este pueblo se mantiene fuera de contacto con el mundo exterior. Al respecto, la Dirección de Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial del Viceministerio de Interculturalidad ha identificado población amahuaca en situación de contacto inicial en la Reserva Territorial Murunahua, ubicada en el departamento de Ucayali, creada mediante Resolución Directoral Regional N°189-97-CTARU/DRA.

Instituciones sociales, económicas y políticas

Tradicionalmente, los asentamientos amahuaca están conformados por familias extensas de más de dos generaciones, que viven en una misma vivienda. Mora y Zarzar (1997) sostienen que, de acuerdo a la tradición amahuaca, el lugar de residencia de una nueva pareja es la vivienda o el asentamiento de la familia del esposo.

Según Gertrude Dole (1998), el pueblo amahuaca practica una horticultura de gran movilidad que cada año los hace mudarse a un nuevo lugar y abrir nuevos espacios para establecer sus chacras. Los hombres amahuaca se hacen cargo de la roza del bosque y participan de la siembra en la chacra; no obstante, tradicionalmente se han dedicado en mayor medida a la caza y a la pesca.

Las mujeres son las principales responsables de la chacra. Son ellas quienes siembran la mayoría de los cultivos con excepción de la yuca y el tabaco, para los cuales es necesario cavar hoyos profundos. Las mujeres se encargan también de elaborar cerámicas, hilar y tejer. Elaboran buena parte de las canastas, esteras, cernidores, abanicos para avivar el fuego, escobas y adornos de semillas (Dole 1998).

Los asentamientos amahuaca que se establecieron a inicios del siglo XX tenían varios jefes, un jefe principal y jefes de sub grupos que formaban parte del asentamiento. El jefe amahuaca era considerado un líder guerrero debido a la historia de enfrentamientos entre los amahuaca y foráneos, así como también pueblos vecinos, con quienes vivían constantemente enfrentados (Dole 1998).

Creencias y prácticas ancestrales

Según la creencia ancestral de los amahuaca el cosmos está formado por tres espacios: agua, tierra y un cielo sostenido por raíces de árboles que le impiden caer al agua. Según sus mitos, los antepasados de los amahuaca vivían en el cielo, pero a causa de un gran cataclismo, el cielo y todos sus habitantes cayeron sobre la tierra, ocultando al sol. Más tarde, el sapo (hïo) logró levantar el cielo, permitiendo que la luz del sol llegara a la tierra y fuera posible repoblarla (Dole 1998).

Para Gertrude Dole (1998), los amahuaca pueden ser identificados por lo característico de sus atuendos y por los adornos que llevan en sus cuerpos. Los informes de la época de la Colonia indican que los amahuaca portaban una especie de colgante en la nariz, hecho de trozos triangulares de concha. Asimismo, llevaban consigo “sombreros de madera” decorados con pieles de animales y cuatro plumas, collares de dientes de jaguar, pulseras de semillas y de dientes de mono. Estos sombreros serían coronas anchas de bambú que los amahuaca conservarían hasta la actualidad.

Dole (1998) sostuvo a partir de su investigación que las mujeres vestían unas faldas tubulares tejidas en algodón que llegan hasta las rodillas. Estas faldas eran coloreadas con achiote y eran teñidas de color marrón oscuro sumergiéndolas en un cocimiento de corteza de caoba, o de negro, remojándolas en agua en que se ha disuelto la arcilla.

Otra práctica ancestral entre hombres y mujeres amahuaca ha sido pintarse en el rostro y el cuerpo, una variedad de dibujos geométricos rojos y negros, empleando el achiote y el huito como tintes naturales. La decoración facial típica consiste en una ancha media luna negra pintada con jugo de huito mezclado con polvo de carbón de palo, que va de oreja a oreja cruzando la boca. 

Participación en Procesos de Consulta Previa

Además de los dos procesos a nivel nacional, el pueblo amahuaca viene participando de dos procesos de consulta previa respecto del lote de hidrocarburos 175 y 191.

Para conocer más sobre estos procesos, visite el portal web de Consulta Previa en: http://consultaprevia.cultura.gob.pe/

Bibliografía

ÁLVAREZ, Ricardo
1997
Sepahua II: fundación de una misión católica en el Bajo Urubamba. Lima: Enotria.
DOLE, Gertrude
1998
“Los amahuaca”. En: SANTOS GRANERO, Fernando y Frederica BARCLAY (editores). Guía etnográfica de la Alta Amazonía. Volumen III. Lima: IFEA, Smithsonian Tropical Research Institute, Abya Yala, pp. 125-274.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
II Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana 2007. Resultados definitivos. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática.
MORA, Carlos y Alonso ZARZAR
1997
“Información sobre familias lingüísticas y etnias en la Amazonía peruana”. En: BRACK, Antonio (editor). Amazonía peruana, comunidades indígenas, conocimientos y tierras tituladas: Atlas y base de datos. Lima: GEF, PNUD, UNOPS.