Pueblo indígena
Lengua
Familia lingüística

Achuar

El nombre del pueblo achuar tiene su origen en el nombre de las grandes palmeras que se encuentran en el área de la Amazonía peruana que ancestralmente han ocupado. Su lengua pertenece a la familia lingüística Jíbaro.

La historia del pueblo achuar se caracterizó por la resistencia de los achuar frente a las incursiones de los misioneros y exploradores durante la época de la Colonia y el primer siglo de época republicana. Este hecho influyó en el hecho que, hasta las primeras décadas del siglo XIX, los achuar permanecieran en relativo aislamiento.

El pueblo achuar vive principalmente en el norte del departamento de Loreto, cerca de la frontera con Ecuador. Según datos obtenidos por el Ministerio de Cultura, la población de las comunidades del pueblo achuar se estima en 12, 761 personas.

Historia

De acuerdo con Chirif y Mora (1977), los ejércitos del imperio inca habrían llevado a cabo tres expediciones en el territorio ocupado por el pueblo achuar. La tercera de ellas habría sido durante el gobierno del Inca Atahualpa.

Durante la época de la Colonia, la primera incursión en territorio de los pueblos cuya lengua formaba parte de la familia lingüística Jíbaro fue realizada por Alonso de Alvarado en 1535. Este explorador empleó la ruta desde la ciudad de Chachapoyas hacia la confluencia de los ríos Chinchipe y Marañón. En 1556, Juan de Salinas emplearía otra ruta para incursionar en la misma zona, partiendo desde la ciudad de Loja, hoy en Ecuador.

Las fundaciones de las ciudades de Valladolid en 1557, Loyola y Santiago de las Montañas en 1558, y Santa María de Nieva en 1564 fueron momentos importantes en la incursión de los exploradores españoles en el territorio ocupado por los achuar y sus vecinos. Sin embargo, es la fundación de la ciudad de Borja por Diego de Vaca en 1619 la que constituye un punto especialmente estratégico de ingreso a territorio jíbaro. Es desde allí que en 1638 llegan los jesuitas para iniciar las misiones de Maynas, cuya influencia se hizo sentir por los próximos 130 años (Uriarte 2007).

Al igual que los pueblos vecinos, los achuar se enfrentaron frecuentemente con los españoles que intentaron reducirlos en las misiones. Esta resistencia indígena ocasionó continuos fracasos de los misioneros hasta que, en 1704, los misioneros jesuitas recibieron la orden de abandonar la labor misional en la zona ocupada por los achuar. A pesar de que en 1767 los jesuitas logran obtener un permiso para reiniciar las misiones, este intento duraría poco debido a que en 1769 son expulsados del Perú (Uriarte 2007).

Los achuar experimentan un relativo aislamiento durante las primeras cinco décadas del siglo XIX, hasta el aumento de la navegación fluvial a partir de 1850 y el periodo de auge de la extracción del caucho entre 1880 y 1914. Aunque los caucheros no ingresan directamente a territorio de los pueblos cuya lengua pertenecía a la familia Jíbaro, sí establecen relaciones de intercambio con ellos. Los achuar, por ejemplo, entregaban caucho a cambio de escopetas y telas (Chirif y Mora 1977).

Las exploraciones en busca de petróleo iniciadas a fines de 1920 y la guerra entre Perú y Ecuador en 1941 afectaron de manera importante la vida de los achuar, así como también su relacionamiento con población foránea. En las décadas de 1960 y 1970, tanto Perú como Ecuador relanzaron sus campañas de exploración petrolera de manera más ambiciosa, promoviendo también proyectos de “colonización” de la zona estableciendo asentamientos de población no-nativa, puestos y guarniciones militares (Uriarte 2007).

En la década de 1950, los achuar empiezan a intercambiar regularmente maderas, pieles, carne y pescado salado, barbasco, productos hortícolas y animales de corral en los puertos comerciales del Pastaza, Huasaga y Huitoyacu (AIDESEP et al. 2000).

Instituciones sociales, económicas y políticas

Antiguamente, los achuar habitaron enormes casas ovaladas, multifamiliares, espaciosas y con cerco de guerra (AIDESEP et al. 2000). Hoy, la composición de los hogares achuar, así como el tipo de asentamiento en el territorio, es diversa. Mientras algunos achuar viven en comunidades en donde las viviendas están aisladas, otros viven en comunidades nativas densamente nucleadas (Uriarte 2007).

Tradicionalmente, existe entre los achuar una división sexual del trabajo. Los hombres se dedican a la caza y a la pesca, actividades cuya frecuencia e importancia depende de la cercanía de la comunidad respecto de los ríos. Si bien los hombres tienen un papel protagónico en la roza y tala de la chacra, son las mujeres quienes se relacionan más con la actividad agrícola. La siembra, el deshierbe y la cosecha son actividades femeninas. Según Descola (1988), es tradición que cada mujer achuar posea y maneje su propia chacra. Según fuentes más recientes, el 80% de las chacras de los achuar son destinadas al autoconsumo (yuca, plátano, frutales, barbasco, entre otros), mientras que un 20% son cultivos comerciales como maíz, frijol, maní, etc. (AIDESEP et al. 2000).

Creencias y prácticas ancestrales

El instrumento tradicional de caza para el hombre achuar es la cerbatana, un tubo de tres metros hecho de madera de palmera que se usa con pequeñas flechas. La práctica ancestral frecuente entre quienes hacen uso de la cerbatana es untar la flecha con el curare, un veneno natural cuya preparación supone la cocción de cortezas de árboles, tallos y raíces diversas. Este veneno puede ser tan poderoso que una cuchara de curare alcanzaría para envenenar aproximadamente 70 flechas (Descola 1988).

Una costumbre achuar extendida es el consumo diario de una infusión de hojas de wayus, conocida  como wayusa. De acuerdo con Uriarte (2007), la wayusa es considerada como medicina natural y espiritual, siendo empleda con fines curativos. Existe la creencia de que cuando el curandero ingiere una cantidad considerable de esta infusión, aparece el Arutam o espíritu de la planta, que le da al curandero la visión para diagnosticar la enfermedad (MINCU 2015).

Participación en Procesos de Consulta Previa

Además de los dos procesos a nivel nacional, el pueblo achuar viene participando de dos procesos de consulta previa respecto del proyecto Hidrovía Amazónica y del lote de hidrocarburos 192.

Para conocer más sobre estos procesos, visite el portal web de Consulta Previa en: http://consultaprevia.cultura.gob.pe/

Bibliografía

AIDESEP, FORMABIAP, FUNDACIÓN TELEFÓNICA
2000
El ojo verde. Cosmovisiones amazónicas. Lima: AIDESEP, FORMABIAP, Fundación Telefónica.
CHIRIF, Alberto y Carlos MORA
1977
Atlas de comunidades nativas. Lima: Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS).
DESCOLA, Philippe
1988
La selva culta, simbolismo y praxis en la ecología de los achuar. Lima: IFEA.
INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA (INEI)
2007
II Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana 2007. Resultados definitivos. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informática.
MINISTERIO DE CULTURA (MINCU)
2015
Los pueblos achuar, awajún, kandozi y wampis. Serie “Nuestros pueblos indígenas”. Lima: Ministerio de Cultura.
URIARTE, Luis
2007
“Los achuar”, en SANTOS GRANERO, Fernando y Frederica BARCLAY (editores). Guía etnográfica de la Alta Amazonía. Volumen VI. Lima: IFEA, Smithsonian Tropical Research Institute, pp. 1-241.