Preguntas frecuentes

La Base de Datos es una herramienta que permite a las entidades de la administración pública, a los pueblos indígenas y a la ciudadanía en general acceder a la información de los pueblos indígenas u originarios identificados por el Viceministerio de Interculturalidad. Entre otros usos, la Base de Datos sirve como herramienta para implementar el derecho a la consulta previa, ya que brinda información referencial a las diferentes entidades del Estado para facilitar el proceso de identificación de los pueblos indígenas cuyos derechos colectivos sean susceptibles de ser afectados por una medida legislativa o administrativa.

En ese sentido, constituye un insumo para el ejercicio del derecho a la consulta previa que garantiza la protección de los derechos colectivos de los pueblos indígenas, reconocidos por el Estado peruano en la Constitución, los tratados internacionales ratificados por el Perú y las leyes.

Por otro lado, la base de datos cumple un rol fundamental en la producción y difusión de conocimiento sobre los pueblos indígenas, proveyendo información relevante que contribuirá a un mejor diseño de políticas públicas especializadas.

Siguiendo lo establecido en el Convenio 169 de la OIT y la Ley 29785, la identificación de los pueblos indígenas u originarios se realiza considerando los criterios objetivos y el criterio subjetivo consignados en cada uno de dichos instrumentos normativos.

Los elementos que constituyen los criterios objetivos comprenden los siguientes:

  1. Continuidad histórica, es decir, permanencia en el territorio nacional desde tiempos previos al establecimiento del Estado.
  2. Conexión territorial, entendida como la ocupación de una zona del país por parte de los ancestros de las poblaciones indígenas.
  3. Instituciones políticas, culturales, económicas y sociales distintivas conservadas total o parcialmente por los grupos humanos en cuestión.

Por su parte, el criterio subjetivo está relacionado con la conciencia del grupo o colectivo de poseer una identidad indígena u originaria, de formar parte de un grupo social y cultural diferenciado del resto de la sociedad (ver Guía sobre el Convenio núm. 169 de la OIT).

La lengua constituye una de las principales instituciones sociales y culturales de un pueblo indígena u originario. Por ello es uno de los criterios objetivos considerados por el Viceministerio para identificar a un pueblo indígena u originario; sin embargo, no es un factor determinante. Un pueblo puede no conservar su lengua ancestral, pero conservar otras instituciones sociales y culturales propias, como por ejemplo, su organización, sus ritos sagrados, entre otros.

Un ejemplo importante de ello es el pueblo uro, el cual habita tradicionalmente las islas flotantes del Titicaca. Debido a procesos históricos complejos, estos ciudadanos ya no hablan su lengua ancestral (lengua uro), sino que hablan mayoritariamente aymara, algunos hablan quechua y parte de ellos son también castellano hablantes. Sin embargo, los uro son considerados como pueblo indígena debido a otros rasgos culturales que son reconocidos de manera oficial y considerados en la identificación de pueblos indígenas u originarios.

El Viceministerio de Interculturalidad ha realizado una primera identificación de las comunidades campesinas y comunidades nativas, reconocidas formalmente por el Estado peruano, que representarían organizaciones básicas de los 55 pueblos indígenas u originarios identificados hasta el momento.

Es tarea del Viceministerio actualizar la información contenida en la Base de Datos con la participación de las organizaciones representativas de los pueblos indígenas, de los sectores del Poder Ejecutivo y niveles de gobierno, especialistas y la sociedad civil en general. En este sentido, la Base de Datos podrá incluir, más adelante, datos sobre comunidades no reconocidas y, en consecuencia, información actualizada sobre los pueblos indígenas en el país. 

 

Tal como lo establece el Reglamento de la Ley 29785, la Base de Datos no es constitutiva de derechos. Por lo tanto, si  no encuentra su comunidad en la Base de Datos, esto no quiere decir que no se le consultará en los casos que corresponda.

En este sentido, si considera que su comunidad ha sido excluida de un proceso de consulta, puede solicitar que se incluya mediante el derecho de petición.

 

La información que actualmente contiene la Base de Datos constituye un primer paso hacia la identificación de los pueblos indígenas que existen en el país. En ésta se presenta información acerca de sus idiomas, tradiciones, prácticas, características sociodemográficas y organizaciones representativas.

El Viceministerio de Interculturalidad tiene la tarea de incorporar actualizar periódicamente la Base de Datos. En este sentido, se encuentra planificando un trabajo continuo, pero además colectivo, pues para esto se requiere de la participación de los diversos sectores y niveles de gobierno, de las organizaciones representativas de los pueblos indígenas, de la sociedad civil, entre otros actores involucrados en la temática.

Con el fin de cumplir con esta tarea el Viceministerio tiene previsto trabajar con diversas instancias y espacios:

  • Incorporar información proveniente de sectores de gobierno, como el Ministerio de Agricultura, la ANA, el MINAM, el SERNAMP, la SUNARP, entre otros. En esta línea se considera la inclusión de información proveniente del último Censo Agropecuario realizado por el INEI en 2012, entre otras fuentes y estudios.
  • Incorporar información proveniente de los procesos de consulta previa que se vienen llevando a cabo en los diferentes sectores y niveles de gobierno.
  • Incorporar información proveniente de estudios complementarios sobre patrones culturales, costumbres propias, instituciones sociales, estilos de vida y vínculos espirituales e históricos con el territorio.
  • Incorporar las Declaratorias del Patrimonio Cultural de la Nación emitidas por el Ministerio de Cultura. 

La entidad estatal promotora de la consulta previa es la responsable de identificar a los pueblos indígenas u originarios a ser consultados (Ley 27985). En este sentido, la información contenida en la Base de Datos es referencial, lo cual significa que debe ser entendida como una guía, pero no es suficiente para identificar todos los pueblos que deben ser incorporados en el proceso. Es por ello que no constituye un registro.

En un proceso de consulta previa, la entidad promotora tiene la tarea de recolectar y sistematizar su propia información para identificar a los pueblos indígenas que pudieran ser afectados en sus derechos colectivos por una medida administrativa o legislativa.

En los casos en que la entidad promotora haya recolectado información que no esté incluida en la Base de Datos, deberá remitirla al Viceministerio de Interculturalidad para su evaluación e incorporación a dicha base (artículo 8 del Reglamento de la Ley 29785).

Gran parte de los pueblos indígenas u originarios vive en comunidades campesinas y nativas. Sin embargo, algunos se organizan de distintas maneras y viven en otros lugares como centros poblados, en ciudades intermedias y grandes, entre otros.

Asimismo, no todas las comunidades pertenecen a pueblos indígenas. Para determinar la pertenencia de una comunidad a un pueblo indígena u originario se debe tomar en cuenta los criterios establecidos en la Ley 29785, ya que su condición comunal por sí misma no la hace parte de un pueblo indígena.

El pueblo asháninka es el pueblo indígena amazónico con más comunidades nativas, tiene más de 400 comunidades nativas ubicadas en seis regiones, cuya población se estima en más de 100 mil personas.

A diferencia de los derechos individuales que tienen como sujeto a una persona o individuo, los derechos colectivos corresponden a un grupo social.

Lo que se busca proteger con la Consulta Previa, de acuerdo al Convenio 169 y la legislación peruana, son los derechos colectivos de los pueblos indígenas. En este sentido, el sujeto a la consulta previa es un conjunto de individuos caracterizado por pertenecer a un pueblo indígena u originario.

Los derechos colectivos de los pueblos indígenas reconocidos por la Constitución Política del Perú, el Convenio 169, entre otros tratados internacionales incluyen: 1) el derecho a la identidad cultural; 2) el derecho a la participación de los pueblos indígenas; 3) el derecho a la consulta; 4) el derecho a elegir sus prioridades de desarrollo; 5) el derecho a conservar sus costumbres, siempre que éstas no sean incompatibles con los derechos fundamentales reconocidos internacionalmente; 6) el derecho a la jurisdicción especial; 7) el derecho a la tierra y el territorio, es decir al uso de los recursos naturales que se encuentran en su ámbito geográfico y que utilizan tradicionalmente de la legislación vigente; 8) el derecho a la salud con enfoque intercultural; y 9) el derecho a la educación intercultural, entre otros (artículo 3 de la Ley 29785).

El Perú es un país con una amplia diversidad de expresiones culturales, lo cual es reflejo de nuestras tradiciones y de nuestra identidad como país. En particular, el mestizaje es un proceso de larga data en nuestro país, motivo por el cual un amplio sector de la sociedad se considera a sí mismo como mestizo. No obstante ello, el proceso de mestizaje no anula otras identidades particulares, las que han conservado y reproducido prácticas e instituciones propias, heredadas de las poblaciones que habitaron el territorio nacional antes de la conquista.

Todo peruano tiene derecho a la identidad étnica y cultural, y el Estado peruano reconoce y protege la pluralidad étnica y cultural de la Nación (artículo 2 de la Constitución Política del Perú).

En ese sentido, se reconoce que en el país existen por lo menos 47 lenguas indígenas u originarias vivas y 54 pueblos indígenas con características culturales singulares; se reconoce también el legado histórico de prácticas culturales como la música y danzas, las técnicas en hilados, en la construcción de puentes, en la crianza de animales, en la agricultura, entre otras. Además, como Estado se han diseñado políticas de interculturalidad orientadas a la educación y salud de las personas.

Considerar y valorar la diferencia cultural, nos enriquece como país y permite reafirmar nuestra identidad pluricultural.

Tradicionalmente se ha llamado dialecto a la distinta manera en que es usada una lengua según determinada zona geográfica. Así, por ejemplo, se habla del dialecto quechua de Ancash que es diferente del de Cusco, entre otros. Sin embargo, actualmente se prefiere usar el término “variedad geográfica” en lugar de “dialecto”, pues esta palabra ha sido frecuentemente utilizada con un sentido peyorativo para restarle importancia a las lenguas indígenas u originarias. Todas las lenguas indígenas son eso: lenguas en todo el sentido de la palabra, y muchas de ellas presentan variedades geográficas.